VERANO EN CRISIS: Mar del Plata se apaga y la temporada cae más de un 15% respecto a 2025”

mar del plata
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email
Read Time:3 Minute, 8 Second

Mientras el Gobierno celebra una “temporada aceptable”, los números reales tiran la canilla: caída de ventas, teatros y paradores vacíos, turismo en baja y argentinos que prefieren Brasil. Mar del Plata, ese clásico de verano, vive una temporada fría que ya prende todas las alarmas.

Mar del Plata — la ciudad que alguna vez fue sinónimo de verano pleno y fiebre turística — atraviesa una temporada 2026 que muchos operadores califican como la más floja en años. Según informes y entrevistas con protagonistas del sector, la venta de entradas en teatros y el consumo en paradores está cerca de un 15% por debajo de los números registrados en la temporada anterior.

El reconocido productor teatral Carlos Rottemberg, voz autorizada del mundo del espectáculo veraniego, no se anduvo con eufemismos: sostuvo que desde principios de enero los datos no dejan de confirmar una tendencia preocupante. “La temporada va a terminar más baja que la de 2025”, afirmó en una entrevista reciente, reconociendo que los picos de ocupación que se ven en determinados fines de semana no alcanzan para compensar el resto de la curva.

Para los operadores de espectáculos y entretenimiento, la merma no es casualidad: el bolsillo de las familias está golpeado, el consumo en gastronomía y actividades recreativas viene cayendo, y cada vez más visitantes optan por destinos extranjeros más económicos como Brasil u otros puntos del Caribe. El lógico efecto de la paridad cambiaria y los costos locales se traducen en un turismo cauteloso y conservador.

Pero si para los teatros la cosa está complicada, las playas y sus paradores tampoco tienen fiesta. Rottemberg citó el caso de un establecimiento de Playa Grande donde ya decidieron terminar la actividad en febrero antes de lo previsto, porque “no tiene sentido repartir bebidas cuando no hay comensales suficientes”. Ese telegrama de fin anticipado se convirtió en una imagen simbólica del bajón general.

No se trata únicamente de expectativas o sensaciones: diversas estimaciones previas habían mostrado desde principios de temporada que la ciudad venía con números dispares, con ocupaciones hoteleras que, si bien en algunos picos llegaron al 60–65%, están lejos de la completa saturación de años anteriores.

El drama del desplome de consumo también se ve en datos como la caída de visitantes en las primeras semanas de enero en comparación con temporadas pasadas, lo que profundiza aún más la percepción de un fenómeno estructural y no simplemente climático o circunstancial.

Los comerciantes y pequeños empresarios ven cómo la falta de gasto de quienes llegan se traduce en menores ventas y menor rotación de stock, lo que presiona hacia abajo los ingresos y pone en riesgo la continuidad de empleos estacionales que dependen de cada verano.

Y el golpe no se queda en Mar del Plata: la preferencia de muchos argentinos por destinos como Brasil o incluso más allá de América del Sur — donde el costo puede resultar más competitivo — está desplazando la balanza del turismo, dejando cifras negativas para el conjunto del sector local.

En medio de este panorama poco promisorio, algunos referentes del rubro coinciden en que la temporada es “aceptable” pero bajo parámetros muy bajos, y que sería un error comparar estos números con el auge histórico de veranos pasados. La sensación generalizada es que, sin un cambio de tendencia en el gasto, la promoción del destino o políticas de incentivo a la demanda interna, Mar del Plata y la Costa Atlántica en general podrían seguir tensando sus cifras hacia abajo.

Esta temporada 2026 ya dejó de ser una cuestión de sol y playa para convertirse en un termómetro económico: lo que ocurre en La Feliz hoy es un síntoma de un turismo que se enfría, de un consumo que cede y de una economía doméstica que decide cómo, cuándo y dónde gastar menos.

Scroll al inicio