El Espacio Audiovisual Nacional, que reúne a distintas organizaciones del sector audiovisual, convoca este miércoles a una conferencia de prensa en el Congreso Nacional para explicar el impacto que significaría la aprobación de los artículos 210 y 211 para la cultura argentina.
La comunidad artística nacional se encuentra en estado de alerta. La inclusión de dos artículos en el proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno nacional puede darle el tiro de gracia a la industria audiovisual argentina, desfinanciando en forma directa al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), a la TV Pública y a Radio Nacional (AM 870). El Espacio Audiovisual Nacional (EAN), que reúne a las principales organizaciones del sector, considera que en caso de aprobarse el proyecto de ley significará “la muerte del cine nacional”. Por esa razón, el EAN convoca para este miércoles a una conferencia de prensa en el Congreso Nacional, coordinada junto a legisladores y legisladoras de distintas fuerzas políticas, para exigir el rechazo a los artículos que afectan de manera directa el financiamiento audiovisual.
El impacto que supondría la aprobación del proyecto de “ley de Modernización laboral” en el sector artístico es inconmensurable. El problema recae sobre los artículos 210 y 211, que esconden una amenaza directa y letal contra la industria audiovisual argentina. Lo más llamativo es que esos dos articulados nada tienen que ver con el objeto de la ley, por lo que resulta clara su inclusión con el solo fin de -solapadamente- dañar a la producción cultural argentina, especialmente al Incaa, la TV Pública y Radio Nacional.
“La eliminación de las fuentes de financiamiento del INCAA -concluyen desde el EAN- representa, en los hechos, la desaparición del sistema de fomento al cine y al audiovisual argentino, con consecuencias irreversibles para la producción cultural, el trabajo de miles de profesionales del sector y la soberanía audiovisual del país. Para el conjunto de las entidades del sector, esta medida significa la muerte del cine nacional tal como lo conocemos”.
El artículo 210 del proyecto que tuvo dictamen de las Comisiones de Trabajo y Previsión y de Presupuesto y Hacienda desfinancia al cine argentino, ya que directamente ataca institutos fundamentales de la Ley de Cine (17.741), desfinanciando el Fondo de Fomento Cinematográfico que se nutre actualmente del 10% sobre el valor de cada entrada de cine y del 25% del canon que abonan los licenciatarios de televisión por la explotación del espacio radioeléctrico nacional.
“La eliminación de esos recursos -explica el EAN- hará que el INCAA pierda su autonomía financiera, quedando sujeto a los recursos que discrecionalmente le asigne cada gobierno a través de las Leyes de Presupuesto de cada año. Dado que, por lo general, la producción de una obra audiovisual requiere una planificación financiera de varios años, sería imposible el desarrollo de esta industria sin tener una previsión a largo plazo de los fondos de fomento, quedando expuestos a la arbitrariedad del Poder Ejecutivo de turno”.
Por su parte, el artículo 211 del proyecto de reforma laboral tiene un fuerte componente discriminatorio para el cine nacional, ya que en sintonía con el 210 propone derogar los incisos a) y c) del artículo 97 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522), que establecen la asignación específica al Incaa y a Radio y Televisión Argentina (TV Pública y Radio Nacional) de una parte de los recursos que provienen del gravamen que pagan los canales de TV al Enacom por el uso del espacio radioeléctrico Nacional. El EAN sostiene que se trata de un artículo discriminatorio porque no se elimina el impuesto en cuestión, sino que solo su asignación al Incaa y RTA, aunque sí se mantiene para otras entidades.
“Curiosamente, mantiene intacta la vigencia de los otros incisos del mismo artículo, que disponen la asignación específica del mismo impuesto al Instituto Nacional del Teatro (INT), al Instituto Nacional de la Música (INAMU), y al FOMECA (radios y medios comunitarios). Esta contradicción deja en evidencia que el objetivo de la norma no es ni siquiera fiscal, sino desfinanciar al INCAA, a la TV Pública y a Radio Nacional. En efecto, no se elimina el impuesto, ni siquiera se eliminan todas las asignaciones específicas de ese impuesto; sólo se desfinancia al INCAA y a la TV Pública y Radio Nacional”, puntualizan en el EAN.
En el escrito que se entregará a los distintos legisladores y legisladores de las diferentes fuerzas políticas, se detallan las consecuencias concretas que la aprobación de estos dos artículos tendrán en la industria cultural argentina:
-Pérdida masiva del empleo registrado: cientos de miles de puestos de trabajo anuales podrían desaparecer en toda la cadena de valor (trabajadores del sector audiovisual y proveedores de bienes y servicios)
-Retroceso federal (la falta de complementación de las políticas públicas audiovisuales de la provincias con el INCAA las hará inviables, lo que redundará en menos producción local y una afectación al desarrollo turístico que los contenidos audiovisuales promueven)
-Pérdida de mercados internacionales (no habrá presencia de nuevas películas argentinas en los festivales internacionales, que impulsan la apertura de mercados internacionales para las producciones nacionales)
-Dependencia (la producción audiovisual nacional quedaría exclusivamente en manos del financiamiento de las grandes plataformas de streaming extranjeras)
-Daños económicos: según estudios del propio Incaa, por cada peso que se deja de invertir en el Fondo de Fomento, la economía argentina pierde $ 5,4 en Valor Bruto de Producción.
“El fomento del Cine Nacional -afirman- no es un gasto; es una inversión que genera riqueza, trabajo e identidad: multiplica entre 1,7 y 2,4 veces la inversión inicial; genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos; dinamiza sectores como hotelería, gastronomía, transporte y turismo; y exporta servicios y atrae divisas. Por todo ello, solicitamos respetuosamente que se retiren del proyecto de ley a ser tratado en el Recinto, los artículos 210 y 211, que nada tienen que ver con la legislación laboral que el proyecto propone modernizar. Defender el Fondo de Fomento es defender el trabajo argentino, la identidad nacional y el desarrollo económico”.
Fuente: Pagina12



