Este sábado, la Caminata Plurinacional por el Agua, la Tierra y la Vida recorrerá las calles de Cosquín, coicidiendo con el penúltimo día del Festival Nacional del Folklore. La lucha en defensa del ambiente se renueva con una marcha que cumple 18 años y un festival que promete la presencia de artistas de renombre.
Este año, el reclamo central es por el agua, recurso que según la organización de la movilización “está en riesgo”. “En Córdoba, nuestros ríos y cuencas hídricas se ven afectados por la contaminación de desagües cloacales, por obras viales y extractivas, y por el avance desmedido de emprendimientos inmobiliarios que crecen sin planificación ni límites”, dice el comunicado compartido por los gestores de la histórica caminata. La concentración comenzará a las 19, en la calle San Martín esquina Obispo Bustos, de la localidad de Punilla.
En la misma línea, señalan que “los pueblos no cuentan con la infraestructura necesaria para sostener este modelo: aumenta el consumo de agua y energía, avanzan los incendios intencionales, como hoy en la Patagonia, los consecuentes desmontes, el cemento impermeabiliza el suelo y se deteriora la calidad y la cantidad de agua disponible para las mayorías populares”.
La emblemática actividad de reclamo, que ocupa los espacios públicos hace casi dos décadas, nació como respuesta a los primeros proyectos extractivistas en la zona y se fortaleció con las luchas contra la reforma de la Ley de Bosques y la Autovía de Punilla.
Privatización y crisis hídrica
En el comunicado compartido por la organización de la Caminata Plurinacional por el Agua, la Tierra y la Vida, denuncian la crisis hídrica que atraviesan diversos sectores del país. “La consecuencia es clara: más desmontes y más cemento generan más calor, menos agua, peor calidad y más desigualdad”, aclaran.
Señalan que en este contexto de saqueo impulsado por el gobierno de Javier Milei “los gobiernos locales no invierten lo suficiente en redes de agua potable, la distribución es profundamente desigual entre lo público y lo privado, y no se establecen ordenanzas que protejan realmente las cuencas y los territorios”, detallan.
Por último, el grupo se posicionó en contra de la privatización del recurso natural: “El agua está siendo privatizada y entregada a empresarios extranjeros, multinacionales y al sionismo a través de Mekorot, empresa estatal de agua de Israel, que ya opera mediante acuerdos en más de diez provincias de nuestro país”.
Fuente: La Nueva Mañana



