La baja de la natalidad impacta de lleno en la matrícula escolar: Argentina podría perder 1,2 millones de alumnos para 2030

Escuela, matricula, escolaridad, educación
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La fuerte caída de la natalidad en Argentina ya comenzó a tener un impacto concreto en el sistema educativo y, de no mediar cambios estructurales, para el año 2030 la matrícula escolar podría reducirse un 27% a nivel nacional, lo que equivale a unos 1.200.000 alumnos menos en las escuelas de todo el país.


Así lo explicó María Sol Alzú, integrante de la organización Argentinos por la Educación, en una entrevista brindada al medio cordobés Canal 10, donde detalló que estas proyecciones no son hipotéticas, sino que se basan en datos actuales: la disminución sostenida de la matrícula en el nivel inicial, especialmente en salas de 3, 4 y 5 años, fenómeno que luego se amplifica en la primaria y la secundaria.

Según el informe citado, si el sistema educativo se mantiene tal como está, la caída en la cantidad de estudiantes generará aulas con menos alumnos y también una reducción significativa en el promedio de alumnos por docente. En ese escenario, Argentina podría llegar a un ratio cercano a 12 alumnos por docente, un número considerablemente bajo en comparación con otros países de la región.

Sin embargo, Alzú advirtió que menos alumnos por aula no garantiza automáticamente mejores aprendizajes. La evidencia disponible muestra que, si no se acompaña con políticas específicas, la reducción del tamaño de las clases no es la medida más efectiva para mejorar los resultados en lengua y matemática, áreas donde se registran dificultades persistentes tanto en primaria como en secundaria.

Menos nacimientos, efectos en cadena

La principal causa del fenómeno es la drástica caída de los nacimientos, con diferencias marcadas entre provincias. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se registró un 34% menos de nacimientos, mientras que en Tierra del Fuego la caída alcanza el 36%.

En otras jurisdicciones, aunque el porcentaje sea menor, el impacto en términos absolutos es significativo. En la provincia de Buenos Aires, la reducción proyectada implicaría unos 510.000 alumnos menos en el sistema educativo. En el caso de Córdoba, se estima que para 2030 habrá 77.000 estudiantes menos, ubicándose como la cuarta provincia con mayor caída en la matrícula.

Este escenario plantea desafíos complejos: qué hacer con los recursos existentes, cómo reorganizar el sistema, qué ocurrirá con los docentes en actividad y con quienes egresen de los institutos de formación en los próximos años, y cómo evitar que la reducción de estudiantes derive simplemente en el cierre de cursos o escuelas, especialmente de gestión estatal.

Qué políticas sí funcionan

Desde Argentinos por la Educación señalan que la clave no está solo en la cantidad de alumnos, sino en cómo se usan los recursos disponibles. Entre las políticas con mejores resultados comprobados se destacan:

  • Parejas pedagógicas o más de un docente por aula
  • Tutorías personalizadas para estudiantes con rezagos específicos
  • Extensión de la jornada escolar, especialmente en un contexto donde se debate la cantidad de días y horas de clase

Estas medidas, sostienen, tienen un impacto real en los aprendizajes y permiten aprovechar el escenario demográfico como una oportunidad para mejorar la calidad educativa, en lugar de que se convierta en un problema estructural.

Mientras tanto, advierten que no se están tomando medidas concretas para revertir la caída de los nacimientos ni para planificar de manera integral la reconfiguración del sistema educativo, lo que deja en el medio a toda una generación con menos chicos en las escuelas y un sistema que aún no se adapta a esa nueva realidad.

Fuente: Canal 10

Scroll al inicio