El secretario de Estado de Donald Trump confirmó que “el dinero de Venezuela va a ser depositado en una cuenta en Estados Unidos”.
Estados Unidos anunció que “supervisará” la venta y los ingresos que el gobierno de Venezuela genere con la comercialización de petróleo y adelantó que el dinero que ese país invadido recaude por ese negocio irá a parar a una cuenta en un banco estadounidense. Además, advirtió que si Caracas no se aviene a esos condicionamientos, la Casa Blanca está “preparada para usar la fuerza” y “asegurar la máxima cooperación”.
Las amenazas y requisitos que el gobierno de Donald Trump estipuló tras la invasión y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro son parte de la presión a la que está sometida la administración de Delcy Rodríguez.
Y el encargado de dar a conocer el informe de situación fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien durante una comparencia ante el Congreso habló de avanzar hacia “una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática”, en la que haya “elecciones libres y justas”.
Sin embargo, la prosperidad y la amistad entre Venezuela y Estados Unidos será a partir del control del comercio petrolero por parte de Washington. En su exposición, el funcionario confirmó que rige un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender petróleo sancionado a precio de mercado, bajo “supervisión” estadounidense.
“Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior”, explicó.
Eso sí, aclaró, “el dinero de Venezuela va a ser depositado en una cuenta en Estados Unidos”. De esta manera, la Casa Blanca le ratificó al gobierno bolivariano que el objetivo principal es tener el control total del comercio petrolero en una de las mayores reservas de crudo del mundo.
Rubio especificó, además, que una vez que esos controles estén totalmente activos, la segunda fase será la recuperación económica y a la normalización de la industria petrolera, promoviendo “ventas sin corrupción y sin favoritismos”.
Para tamizar la presión, el secretario de Estado elogio a la presidenta interina Delcy Rodríguez, aclaró que ella no está acusada de “narcotráfico” como Maduro, pero dejó claro cuál será la reacción de Washington si ella no coopera con la administración republicana.
“No se equivoquen: como ha afirmado el presidente (Trump), estamos preparados para usar la fuerza para asegurar la máxima cooperación si otros métodos fallan.”
Durante la audiencia en el Senado para explicar la política estadounidense hacia Venezuela tras el ataque del 3 de enero en el que se detuvo ilegalmente a Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rubio también explicó cuáles son los otros puntos que se negocia con el gobierno bolivariano.
Uno de ellos fue la liberación progresiva de los casi 2 mil presos políticos que él asegura que hay en Venezuela. Otra cuestión es avanzar hacia “elecciones libres y justas” donde “la oposición esté representada”.
Aseguró que, tras el secuestro de Maduro, la prioridad fue evitar un escenario de inestabilidad, y dejó claro una vez más que en ese proceso no tiene lugar la líder de la derecha venezolana, María Corina Machado, con quien se reunirá durante la jornada.
Fuente: Pagina12



