El diputado presentó un pedido de informes y citación para que el canciller explique el rol del país en un organismo internacional controvertido creado por el expresidente estadounidense. La iniciativa oficialista ya suma críticas por su alcance geopolítico y sus posibles implicancias presupuestarias.
La incorporación de Argentina al Consejo de Paz (Board of Peace) impulsado por Donald Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos no solo desató polémica diplomática, sino que también cruzó directamente al Congreso nacional. El diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) presentó este martes un pedido de informes y una solicitud de citación para que el canciller Pablo Quirno brinde explicaciones ante la Cámara de Diputados sobre la adhesión del país a este nuevo organismo internacional.
¿Qué es el Consejo de Paz y por qué genera controversia?
El Board of Peace es una iniciativa promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo declarado de intervenir en conflictos globales —como la situación en la Franja de Gaza— y facilitar procesos de paz. Según la propuesta, el organismo funcionaría de forma paralela o complementaria a la ONU, con la firma de líderes de varios países, entre ellos Argentina, Israel, Turquía y otros gobiernos con perfiles políticos diversos.+
La adhesión de Argentina fue formalizada durante Davos, donde el presidente Javier Milei aceptó la invitación y firmó la incorporación, convirtiendo al país en miembro fundador del organismo. Fuentes oficiales señalaron que Argentina no pagará la contribución de 1.000 millones de dólares que requiere la membresía permanente, quedando inscrita en una participación gratuita temporal.
Los puntos de la exigencia de Ferraro
Ferraro y su compañera de bancada Mónica Frade justificaron su pedido por varias preocupaciones institucionales y políticas:
- Naturaleza y alcance del Consejo: solicitaron explicaciones claras sobre el rol que la Argentina asumirá en este organismo, sus atribuciones y si el estatuto otorga facultades que puedan comprometer decisiones soberanas.
- Riesgos geopolíticos: señalaron que la composición del organismo incluye países con gobiernos cuyas prácticas de derechos humanos son cuestionadas, lo que podría afectar la reputación internacional de Argentina.
- Compromisos financieros: pidieron detalles sobre si el país asumirá algún aporte económico ahora o en el futuro, y cómo se compatibiliza con la ley de administración financiera nacional y la potestad del Congreso de autorizar gastos.
- Relaciones con otros socios internacionales: advierten que el alineamiento con proyectos impulsados por Estados Unidos puede tensionar vínculos con la Unión Europea, China y otros actores globales, y que ello debería ser explicitado.
La presentación de Ferraro fue acompañada de la solicitud para que el ministro de Relaciones Exteriores comparezca ante la Comisión de Asuntos Internacionales para dar cuenta de todas estas cuestiones y presentar documentación relacionada con la adhesión.
Debate en torno a la política exterior
La iniciativa opositora se suma a otras tensiones en torno a la política exterior del Gobierno de Milei, marcada por un fuerte acercamiento a Estados Unidos, que ha incluido firmas de acuerdos internacionales y cooperación estratégica en distintos ámbitos. Para sectores críticos, el Consejo de Paz representa un vínculo geopolítico significativo con una administración estadounidense que sigue siendo objeto de controversias internas e internacionales, y que podría condicionar la autonomía de la diplomacia argentina.
Por su parte, según el Ejecutivo, la participación en el Consejo responde a una apuesta por promover la paz global y ejercer un rol activo en la resolución de conflictos, algo que consideran coherente con los intereses diplomáticos del país.



