Un nuevo reclamo ciudadano por el estado deplorable de la red vial encendió la alarma sobre la situación de las rutas argentinas. Según vecinos y automovilistas, hay tramos de hasta 70 kilómetros donde el pavimento está tan deteriorado que es imposible superar los 5 km/h sin poner en riesgo la seguridad, denunció un usuario a través de las redes y medios de comunicación.
📍 Un problema cotidiano con impacto real
El reclamo refleja una realidad que ya es recurrente en varias provincias del país: gran parte de las rutas, tanto nacionales como provinciales, están en estado regular o malo, con sectores prácticamente intransitables por el deterioro de la calzada. Sectores de transporte y gremios del personal vial sostienen que más del 65% de los caminos nacionales requieren mantenimiento urgente, y que cerca de 30.000 de los 40.000 km de rutas necesitan obras de conservación y repavimentación.
Vecinos de distintas regiones han documentado tramos con pozos profundos que obligan a los conductores a circular lentamente o esquivar permanentemente baches, lo que aumenta el riesgo de accidentes y daños mecánicos. Esa misma preocupación ha sido manifestada también por usuarios de rutas como la RN 151 o provinciales de Neuquén y otras jurisdicciones, con testimonios similares sobre la peligrosidad del tránsito.
📉 Más que un “inconveniente”: impacto social y productivo
La falta de mantenimiento vial no solo afecta al tránsito particular, sino que tiene efectos directos sobre:
- Seguridad vial: rutas deterioradas son uno de los principales factores en siniestros con víctimas fatales o heridos.
- Logística y producción: el transporte de mercancías (especialmente agrícola e industrial) se encarece y ralentiza por el mal estado de los caminos, lo que termina impactando en precios y competitividad.
- Conectividad regional: localidades que dependen de estas vías para acceder a servicios básicos quedan aisladas o con acceso comprometido, especialmente en condiciones climáticas adversas.
🏛️ Reclamos y tensiones políticas
La percepción de abandono de rutas también ha generado acciones judiciales y reclamos formales de gobernadores y intendentes contra el Estado nacional y la Dirección Nacional de Vialidad, exigiendo la ejecución de obras prioritarias en corredores troncales.
Además, organizaciones gremiales y de transporte vienen advirtiendo que la falta de una política de infraestructura vial consistente y sostenida termina dejando la red vial —que es estratégica para la economía y la seguridad— en situación de riesgo permanente.
📌 Conclusión
El reclamo de “70 km donde hay que ir a 5 km/h” resume una problemática estructural que afecta a miles de usuarios en todo el país y que trasciende casos aislados: es parte de un debate nacional sobre la prioridad de inversión en infraestructura, planificación de obras públicas y mantenimiento de rutas como política de estado.



