A DOS AÑOS DEL BALLOTAGE, SE ACHICA LA CLASE MEDIA Y LA MOVILIDAD SOCIALDESCENDENTE SE IMPONE EN LAS MEDICIONES

1
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Por Norman Berra, analista de opinión pública y mercado

El 19 de noviembre de 2023, luego de obtener alrededor del 30% de los votos tanto en las
primarias de agosto como en la primera vuelta de octubre, Javier Milei de La Libertad Avanza
(LLA) se impuso con el 55,6% ante Sergio Massa de Unión por la Patria/UP (44,4%). A dos años
de esa victoria, las últimas mediciones arrojan que el metro cuadrado de los electores, lejos de
mejorar, acusa señales de deterioro. Según el relevamiento nacional que consultora Zentrix
realizó para la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), casi 7% se autopercibe de clase alta
o media alta según sus ingresos, mientras que en el otro extremo poco menos del 60% se
identifica como de clase media baja o baja, en tanto que casi un tercio cree pertenecer a la
clase media típica.

La consultora Casa Tres cruzó datos de su encuesta nacional realizada en octubre de 2025 con
los de la encuesta permanente de hogares (EPH) del Indec durante el segundo trimestre de
este año. La comparación arrojó un resultado claramente desfavorable: el 26% se autopercibió
de clase media (casi 7 puntos porcentuales menos que en el estudio de FESC) pero, sobre la
base de los ingresos mensuales netos que releva la EPH, apenas 14% reúne los ingresos para
ser considerado como de clase media (gráfico arriba). En tanto, poco más de un tercio (34%) se
percibe como de clase baja, vs 52% que es de esa clase según ingresos. Esto arroja una
pirámide de ingresos en la que la sumatoria de las clases media baja y la baja (74%) acumula
casi tres cuartos del total.

En tanto, la última encuesta provincial de consultora Delfos (gráfico arriba), que midió según
los parámetros homologados por la Asociación Argentina de Marketing/AAM) y la Sociedad
Argentina de Investigadores de Marketing y Opinión/Saimo (no por autopercepción ni por
ingresos), reportó que 27% de los cordobeses son de clase media típica o C3 (que en este caso
se corresponde de manera aproximada al 26% que se autoidentifica así en el país).
Comparando con octubre de 2023 (antes del cambio de gobierno), el acumulado de las clases
baja inferior (D2) y marginal (E) creció 2 pp (de 18% a 20%), lo mismo que bajó la sumatoria de
las clases media típica y baja superior (D2), una señal de deterioro y movilidad social
descendente.

Ese deterioro también se traduce en un ajuste de las economías domésticas: según Casa Tres,
el 63% de los argentinos resignó algún servicio o actividad que realizaba habitualmente, lo que
casi duplica al tercio que no hizo recortes. En el nivel socioeconómico (NSE)
bajo se ajustó casi el 80%, mientras que en el NSE medio recortó poco menos de la mitad
(48%). Sólo el NSE alto no tuvo que privarse de nada.

Consistente con este proceso de movilidad social descendente y ajuste, más de la mitad (55%)
percibe que la clase media se está achicando, vs 20% que cree que se mantiene igual y similar
proporción de optimistas que ven un crecimiento . En ese marco, una primera
minoría de casi 41% considera que su situación económica actual es negativa, vs casi 28% que
la califica como positiva; así, el malestar acumulado en dos niveles de intensidad trepa a
72,3%.

Finalmente, según la última encuesta nacional de Explanans (gráfico abajo), el impacto de las
medidas de Milei en el bolsillo es peor que el que surge de la medición de FESC: poco menos
de la mitad (casi 48%) dice estar peor que antes, casi un 24% dice que su situación no cambió y
28,3% responde estar mejor que antes, guarismo que se ubica en el mismo orden de magnitud
del voto duro a LLA en 2023. En síntesis: 1) en conjunto, los datos socioeconómicos convergen
en mostrar un deterioro de la clase media, atravesada por un proceso de ajuste 2) la movilidad
social descendente es consistente con recortes en el consumo y una pesimista evaluación del
metro cuadrado de la economía doméstica 3) esto plantea un panorama que desafía la euforia
pos electoral del gobierno nacional y obliga a calibrar las razones del triunfo del pasado 26 de
octubre, lo que será tema de la siguiente nota en este espacio.

Scroll al inicio