El presidente Javier Milei sostuvo este martes que “La Libertad Avanza o Argentina retrocede”, luego de haber encabezado la reunión de la mesa política nacional, puesta en marcha tras el revés electoral en la provincia de Buenos Aires.
El mandatario escribió esa frase en su cuenta de X junto a una foto de la reunión con Karina Milei, Santiago Caputo, Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Martín Menem y Manuel Adorni.
Cuando el arco político, incluyendo sectores afines a su gobierno, vienen planteando la necesidad de correcciones en sus políticas, y no sólo de formas, Milei aparece levantando la apuesta, yendo más a fondo. Esto es algo que sólo Ppuede obedecer a una decisión del elenco de Gobierno de ignorar la paliza electoral en provincia de Buenos Aires, o directamente es que no se procesó el mensaje que dejó semejante derrota, donde su espacio político perdió por casi 14 puntos de diferencia contra Fuerza Patria.
Por su parte, La Libertad Avanza (LLA), indicó en un comunicado que Milei “lideró la nueva Mesa Política Nacional” para “trabajar para defender el rumbo que venimos construyendo porque es el único que nos puede conducir a la prosperidad”.
“Vamos a poner el cuerpo en defensa de este proyecto y defenderlo con uñas y dientes. Todas las demás recetas ya fracasaron. Sabemos que es difícil pero este es el único camino posible para salir del pozo en el que nos dejaron”, añadió el partido.
Y reiteró, apuntando contra todos, inclupidos la prensa: “Nos metimos en esto para cambiar de raíz este país. Es lo que estamos haciendo y lo que vamos a seguir haciendo aunque los medios, los políticos, los empresarios, y todos los que quieren detener el cambio nos ataquen”.
Desde ya, arrecian las críticas a la decisión del Gobierno nacional de sostener a todos los funcionarios cercanos al Presidente. No sólo por su responsabilidad en la crisis acuciante, en el orden económico y ahora político; generalmente ante una situación compleja se busca “oxigenar” los gabinetes, utilizar lo que se llama “fusibles”.
Nada de esto sucede y el horizonte de acá al 26 de octubre, cuando se realicen los comicios nacionales, presenta importantes (y negros) nubarrones, que nadie se anima a describir qué consecuencias tendrán.
Fuente: La Nueva Mañana



