En medio de la persecución a periodistas en la Franja de Gaza, activistas muestran a sus seguidores en redes la crudeza cotidiana a través del arte y la cultura.
Ante la incapacidad de los canales informativos más tradicionales, en Gaza han surgido nuevas voces a través de las redes sociales. Muchos jóvenes, aprovechando el altavoz mediático que suponen estas plataformas, han decidido volcar sus esfuerzos en contar el día a día de la Franja y denunciar lo que está ocurriendo a través de Instagram, TikTok o YouTube.
Hala Alsosi, Mohammed Herzallah, Omar Shareed, Renad Attallah, Mohamed Al Khalidi y la fallecida Yaqeen Hammad, asesinada en un ataque israelí, se han convertido en algunos de los narradores de la realidad gazatí más importantes del momento. Con millones de seguidores a sus espaldas están consiguiendo mostrar la crudeza de la Franja a través del arte, la cultura y la resistencia palestina.
El fenómeno rutinario
Los desplazamientos forzados, las muertes de familiares y la hambruna son una constante para los gazatíes que continúan sobreviviendo dentro del enclave. Una realidad reflejada a través de los vídeos diarios que publica Mohamed Al Khalidi en su perfil de Instagram (@m7md_vo) con 2,6 millones de seguidores. Un joven gazatí que perdió a su hermano en junio de 2024 tras un ataque israelí dentro de una «zona segura». «Estábamos discutiendo quién iría primero al baño… justo entonces dispararon y una bala le dio en el pecho», relató en una publicación.
A los pocos meses Mohamed fue desplazado de su hogar, como la mayoría de la población, al sur de la Franja y obligado a vivir en tiendas de campaña. Unos meses en los que ha relatado una hambruna masiva y a la que ha intentado sobrevivir haciendo su propio huerto, criando palomas y cocinando los pocos cereales que podían conservar.
Una situación que también se traslada a la vida de Mohammed Herzallah y Omar Shareed (@omarherzshow), dos jóvenes gazatíes que tuvieron que refugiarse en las calles de su ciudad, Deir al-Balah. Entre bombas y con sus casas destruidas, el único propósito de estos dos amigos ha sido narrar su vida diaria en una zona de guerra a su millón de seguidores y tratar de denunciar desde su propia historia la masacre israelí que ha asesinado a varios de sus familiares y amigos.
Fuente: Motor Economico



