El Banco Central impulsa las LEFI (Letras de Regulación Monetaria) como principal herramienta para absorber pesos del mercado y contener la inflación. Pero detrás del aparente éxito inicial, crece la preocupación entre economistas que advierten que estas letras podrían convertirse en una bomba de tiempo para el Gobierno.
El instrumento paga una tasa efectiva mensual del 4,2%, lo que implica un rendimiento anual superior al 60%. En un contexto de inflación en baja, esto significa una rentabilidad real muy alta, que atrae a grandes inversores como fondos comunes de inversión y aseguradoras. El desarme de las LEFI pone mayor tensión sobre el valor del dólar, que no deja de crecer hace semanas.
Aunque se hace para reducir la emisión monetaria, el problema —según advierten varios analistas— es que el stock de deuda en pesos del BCRA crece aceleradamente y a un costo elevado, similar a lo que ocurrió con las Leliq. Es decir, al final del día hay más emisión, no menos. Otro relato libertario que se cae.
“Es una bola de nieve. Si se pierde la confianza y los fondos deciden salir, el impacto sobre el dólar y la inflación puede ser explosivo”, resumió un economista del sector privado.
El Gobierno celebra la absorción de pesos, pero los especialistas alertan: sin reactivación económica ni una salida ordenada, las LEFI podrían ser el germen de una futura crisis financiera.
Fuente: Primereando Las Noticias



