El Gobierno expone a las pymes al colapso importador

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La política de apertura comercial del Gobierno nacional ya muestra sus consecuencias: el 30% de las pymes industriales perdió participación de mercado por el avance de las importaciones, mientras que un 42% se siente directamente amenazada por la entrada de productos del exterior. Así lo revela el último informe de la Fundación Observatorio PyME (FOP), que alerta sobre el deterioro acelerado del tejido productivo nacional.

El fenómeno golpea con especial fuerza a sectores clave como la metalmecánica (60% de afectadas), textiles y calzado (57%) y la industria química (44%). El estudio, que releva a más de 500 empresas de todo el país, advierte que se alcanzaron niveles de vulnerabilidad superiores incluso a los registrados en los picos de crisis de 2016 y 2018.

“Se vende más, pero se produce menos”
Uno de los datos más llamativos es la desconexión entre ventas y producción: en el primer trimestre del año, las ventas deflactadas subieron un 15%, pero la producción cayó un 3%. La explicación es alarmante: muchas pymes están dejando de fabricar para dedicarse a vender productos terminados importados.

“El interrogante es si este repunte comercial se traducirá en reactivación productiva o si, por el contrario, consolidará un modelo de sustitución de producción nacional por bienes foráneos”, indica la FOP.

Menos trabajo, más costos
En paralelo, el empleo en el sector pyme industrial se redujo un 5%, mientras que los aumentos de costos siguen asfixiando a las empresas:

  • El 64% reportó caída de ventas.
  • El 51% sufrió alzas en los costos laborales.
  • El 41% denunció aumentos en materias primas.

Pese a este escenario, el Gobierno insiste en profundizar el rumbo: recientemente redujo aranceles a celulares y electrónicos, lo que representa un nuevo golpe para las industrias locales.

Una economía abierta… pero para unos pocos
Aunque el oficialismo intentó compensar la crisis con la quita de retenciones a las exportaciones de pymes (del 3% al 5% para unas 3.800 empresas), la medida luce insuficiente frente a la velocidad con la que se achica el mercado interno.

Con una macro inestable, consumo deprimido y avalancha importadora, cada vez más empresas se enfrentan a un dilema existencial: reconvertirse o desaparecer. El Gobierno, por ahora, no parece dispuesto a ofrecer otra opción.

Fuente: Primereando Las Noticias

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