Un reciente estudio nacional, realizado entre el 25 y el 28 de febrero por la consultora Analogías, deja en evidencia una caída significativa en la percepción sobre el gobierno de Javier Milei y sus políticas económicas. Los datos reflejan un deterioro en las expectativas de los ciudadanos, no solo en términos generales de la economía, sino también en relación con las perspectivas personales. El cambio estructural que prometió el presidente, con énfasis en la “dolarización” y un ajuste económico drástico, parece estar perdiendo apoyo a medida que la situación económica empeora.
Según los resultados de la encuesta, la evaluación de la gestión presidencial disminuyó, y más alarmante aún, cayó el nivel de consenso sobre la necesidad de sacrificios económicos para lograr la recuperación. “Confirmamos un deterioro en la evaluación sobre cómo está la economía y especialmente las perspectivas personales”, expresa el informe. De hecho, la mayoría de los encuestados ya no perciben como justificado el sacrificio que se les pide y cuestionan si el ajuste realmente llevará a una mejora sustancial.
El estudio muestra que el pesimismo alcanzó niveles preocupantes, con una caída de 7 puntos en el optimismo económico. Alrededor del 51% de los participantes expresó que no creen que los sacrificios ni el ajuste logren resolver los problemas estructurales de la economía. El índice combinado de la situación y expectativas económicas se desplomó un 13%, lo que refleja el creciente escepticismo sobre las políticas gubernamentales.
La demanda de la economía se encuentra en sus niveles más bajos en los últimos 14 años, excluyendo el impacto de la pandemia, y el gobierno no ha logrado reducir el índice de inflación, que sigue cerca del promedio de la última década. Este estancamiento, sumado a la falta de ajustes en los precios relativos tal como el mismo programa exige, subraya la falta de resultados tangibles.
Pérdida de Apoyo y Respuestas Sobre el “Criptogate”
Uno de los aspectos más reveladores del estudio es el declive en la base de apoyo al gobierno. La encuesta indica que la proporción de personas que se consideran “oficialistas” ha disminuido del 24% en enero al 20% en febrero. Este cambio refleja no solo el descontento con la gestión económica, sino también las consecuencias de escándalos como el “criptogate”. La investigación encontró que el 61% de los entrevistados considera que el gobierno está involucrado en actos de corrupción vinculados a la criptomoneda Libra, un hecho que ha afectado negativamente la imagen presidencial.
Además, las expectativas económicas personales se han vuelto más pesimistas, con un claro aumento en las respuestas que ven la situación como “peor” en comparación con el año pasado. Este es un indicio de que, aunque la narrativa del gobierno insista en la necesidad de un ajuste, la población está perdiendo confianza en que estas medidas puedan revertir la crisis.
Fuente: Infonews



