En una contundente muestra de unidad y determinación, el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba encabezó una masiva concentración en el auditorio “Agustín Tosco” en el que acompañaron diversas centrales obreras y diferentes organizaciones de la comunidad cordobesa, para manifestar su rotundo rechazo a la transformación de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) en una Sociedad Anónima. La convocatoria reunió a representantes de diversas organizaciones sociales, políticas y sindicales, así como a ciudadanos comprometidos con la defensa de los servicios públicos.
Jorge Molina Herrera, referente de Luz y Fuerza, destacó la importancia de esta movilización: “Superó nuestras expectativas. Hay una parte de Córdoba que no está de acuerdo con que EPEC pase a manos privadas ni que sea una Sociedad Anónima”. Subrayó que la empresa estatal garantiza el suministro eléctrico en todos los rincones de la provincia, asegurando un servicio eficiente y sin fines de lucro.

La resistencia a la privatización de EPEC no es nueva. A lo largo de las décadas, los trabajadores han enfrentado múltiples intentos de desmantelar y vender la empresa. Desde la lucha de los 64 días en 1992 contra la reforma del Estado que promovía el entonces gobernador Angeloz, hasta las movilizaciones en 1996 y 2001, el sindicato ha mantenido una postura firme en defensa de una EPEC estatal, integrada y al servicio del pueblo cordobés.
La reciente intención del gobierno provincial de convertir EPEC en una Sociedad Anónima es percibida por muchos como un paso hacia su privatización. Aunque las autoridades aseguran que se trata de una adecuación normativa sin fines de venta, desde el sindicato alertan sobre los riesgos que implica esta transformación. Alfredo Seydell, secretario de Derechos Humanos de Luz y Fuerza, señaló: “Dicen que no será privatizada, pero al transformarla en sociedad anónima, el Estado podría vender acciones ante cualquier necesidad de fondos. Esto ya lo intentaron antes, y siempre resistimos”.

La defensa de EPEC trasciende el ámbito sindical. Organizaciones como la CTA Autónoma Córdoba y la CGT Regional Córdoba han expresado su repudio a cualquier intento de privatización, enfatizando que la energía es un derecho humano y debe permanecer bajo gestión estatal para garantizar su accesibilidad y calidad.
La lucha continúa, y los trabajadores de Luz y Fuerza, junto a amplios sectores de la sociedad cordobesa, se mantienen en pie de guerra, decididos a impedir que EPEC caiga en manos privadas. La consigna es clara: “EPEC no se divide ni se vende”. La historia de resistencia y compromiso de este sindicato es un testimonio vivo de la defensa de los derechos de los trabajadores y del patrimonio público.



