Tras un 2024 marcado por la recesión y la caída sostenida de la actividad, las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales se enfrentan a 2025 con escepticismo y una cautela que contrasta con los anuncios oficiales de una inminente recuperación económica. Desde el Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA), el sector manifiesta preocupación por las persistentes debilidades estructurales de la economía y las señales ambiguas sobre el crecimiento.
Un informe reciente del IPA subraya que “la economía argentina sigue transitando un escenario complejo”, donde los desafíos estructurales, como la inflación, la caída del consumo y el bajo uso de la capacidad instalada, limitan las posibilidades de un despegue económico real.
Principales preocupaciones del sector
–Actividad económica: Aunque se insinúa que la economía podría haber tocado fondo, la ausencia de señales contundentes de recuperación genera incertidumbre. Según el informe, “el crecimiento sigue en ‘modo pausado’, con inversión y consumo debilitados”.
–Inflación: Si bien hay indicios de una desaceleración mensual, los niveles interanuales siguen siendo alarmantes. “Esto continuará dificultando la recuperación del poder adquisitivo y el consumo”, señala IPA.
–Industria y capacidad instalada: A pesar de leves mejoras en algunos indicadores industriales, el uso de la capacidad instalada permanece lejos de su potencial, reflejando la debilidad subyacente de la actividad productiva.
–Mercado laboral: El empleo sigue siendo una preocupación central. “Sin una reactivación clara, la contracción del empleo y la caída de empresas podrían persistir, exacerbando las dificultades del sector“, advierte el informe.
Ajuste prolongado y cautela generalizada
El IPA describe el panorama como un “proceso de ajuste prolongado”, en el que las mejoras aisladas no son suficientes para señalar un cambio de tendencia. “La economía continúa en una situación frágil”, sostienen, apuntando a que el entorno económico sigue condicionado por la incertidumbre política y la falta de una hoja de ruta clara en políticas públicas.
A un año de la asunción del gobierno de Javier Milei, los industriales pymes mantienen una postura escéptica. “La estabilización macroeconómica es esencial, pero el camino hacia una recuperación sostenible está plagado de riesgos y desafíos”, concluyen, subrayando que incluso los sectores más optimistas se limitan a un “moderado entusiasmo”.
Este análisis refleja la desconfianza del sector frente a las expectativas oficiales y pone de relieve la necesidad de políticas más claras y efectivas para revertir las tendencias actuales.



