Uno de los mayores anhelos de muchos jugadores del fútbol argentino es poder representar a su país en un Mundial, pero el camino hacia ese objetivo está lleno de desafíos. Además, factores como las dificultades económicas o las lesiones pueden truncar estos deseos.
Un claro ejemplo de esto es Livio Prieto, exjugador de Independiente, quien tenía un enorme potencial, pero enfrentó múltiples problemas físicos a lo largo de su carrera. Estas lesiones le impidieron cumplir su sueño de ser convocado a la selección nacional, aunque luego de su retiro siguió ligado del deporte.
Livio Prieto y su paso por el fútbol
Prieto comenzó su carrera futbolística en el club Bella Vista de Córdoba, donde su talento no pasó desapercibido. José Pekerman lo convocó a las selecciones juveniles de Argentina, y con apenas 17 años, fue parte de la Sub-17. Más tarde, tuvo la oportunidad de ser sparring de la Selección Mayor bajo la dirección de Marcelo Bielsa.
Su debut profesional se produjo a los 16 años en Deportivo Español, pero debido a la crisis financiera del club, Prieto fue transferido a Independiente. Allí, comenzó en la Reserva, pero su talento lo catapultó rápidamente al primer equipo.
A pesar de la enorme presión de ocupar el lugar de Ricardo Bochini, logró marcar su propio camino. Sin embargo, sus aspiraciones y deseos se vieron afectadas por varias lesiones, una de las cuales lo dejó fuera del Mundial Sub-20 de 2001.
Después de su etapa en el “Rojo”, Prieto continuó su carrera en Europa, jugando en Grecia, Portugal y Brasil. A pesar de su indudable talento, las lesiones seguían afectándolo, lo que lo llevó a retirarse del fútbol profesional. Su carrera concluyó en el fútbol amateur, jugando para Camioneros.
Su vida después del retiro
Después de su retiro del fútbol profesional, Prieto se dedicó a la formación de nuevos talentos. Se desempeñó como entrenador en San Lorenzo, donde trabajó con diferentes jugadoras. En la actualidad, sigue ligado al fútbol como mentor.
Fuente: minutouno


