La vicepresidenta Victoria Villarruel, el oficialismo y los bloques dialoguistas decidieron aceptar el desafío del kirchnerismo de realizar una sesión especial en el Senado para votar la suspensión hasta el 1° de marzo de Edgardo Kueider (Entre Ríos) como senador, para tener un panorama más claro de la situación judicial del legislador antes de definir si lo expulsan de la Cámara alta, tal como reclama el kirchnerismo.
Para no dilatar los tiempos, junto al presidente Provisional Abdala llamamos a una sesión mañana para que tratemos los actos inmorales que son de público conocimiento del senador Kueider, y que exponen una vez más la hipocresía del kirchnerismo. Lo de Kueider es sin dudas un bochorno que merece recibir un castigo ejemplar, aunque al kirchnerismo lo único que le importa es quedarse con su banca (sí, Kueider entró en la boleta de Cristina) y así entorpecer la tarea de nuestro Gobierno. De esta manera, aprovechando la milagrosa nueva lucidez moral y ética de los esbirros de Cristina, me hubiera gustado incluir también, un proyecto presentado por el senador Abdala para suspender al senador Parrilli, quien irá a juicio oral nada más y nada menos que por encubrimiento agravado y TRAICIÓN A LA PATRIA, pero no hubo consenso entre los senadores para firmar ese pedido lo cual lamento enormemente. Haber negociado la sangre derramada de argentinos inocentes es imperdonable y los argentinos de bien no queremos traidores a la Patria caminando por los pasillos de la Cámara por lo cual espero que los senadores de todos los bloques recapaciten y entiendan el cambio de época de una vez por todas. Llegó la hora de sacar la mugre del Senado, sin contemplaciones ante la corrupción que puso a nuestro país de rodillas.
Será el próximo jueves 12 de diciembre a las 11 horas y en ella confluyen dos posturas. Por un lado, el peronismo busca que se aplique la destitución de Kueider, amparado en el artículo 66 de la Constitución Nacional, que habilita al Congreso a “remover a un miembro por inhabilidad física o moral”. En caso de que se concrete, asumiría la segunda en la lista, Stefanía Cora, quien se incorporaría a Unión por la Patria.
La decisión se adoptó el martes y en la sesión se enfrentarán dos posturas. El kirchnerismo, por un lado, insistirá con su pedido de excluir del Senado a Kueider por la inhabilidad moral sobreviniente en la que incurrió al ser detenido por intentar pasar U$S 200.000 en efectivo, sin declarar, ante la aduana paraguaya. El resto de los bloques, apoyaría la decisión de suspender al legislador, postura que quedará plasmada en un proyecto que firmarán senadores del oficialismo, el Pro, la UCR y Las Provincias Unidas, interbloque al que pertenece el entrerriano.
Cómo terminará saldándose la disputa es, todavía, un albur. Si ninguno de los dos bandos cede en su postura, nadie tendría garantizado el voto de los dos tercios de los presentes que exige el artículo 66 de la Constitución nacional para decidir la exclusión o la suspensión de un legislador. La licencia, por su parte, requiere la mitad más uno de los presentes, aunque es la opción que menos agrada a la mayoría de los senadores.
La definición final de la suerte que le espera al senador entrerriano surgirá de las frenéticas conversaciones que desde hace 48 horas Villarruel y sus colaboradores del área parlamentaria mantienen con los bloques dialoguistas para tratar de fijar una posición común y que continuarán hasta minutos antes de que arranque la sesión.
Fuente: minutouno



