El Ministerio de Seguridad, bajo la dirección de Patricia Bullrich, ha dado un paso significativo hacia el fortalecimiento del control policial de la sociedad al anunciar la creación de una Unidad de Agentes Encubiertos. Esta medida, que incluye operaciones tanto físicas como digitales, marca según el ministerio, un hito en la centralización y profesionalización de las fuerzas de seguridad en Argentina. Aunque la resolución aún no ha sido publicada en el Boletín Oficial, ya se han conocido detalles del plan a través de documentos oficiales.
Control sin precedentes
Entre las medidas más destacadas se encuentra la autorización para que estos agentes actúen también en redes sociales, ampliando su capacidad de vigilancia y adaptándose a los espacios digitales. Además, se vincula esta iniciativa a otros avances recientes en investigación criminal, como la implementación de un nuevo protocolo de reconocimiento facial (similar al utilizado por el partido comunista en China) con alcances confidenciales, lo que refuerza la tendencia hacia un monitoreo integral de la población.
Unidad con objetivos amplios
El organismo, que será liderado por Graciela Valeria Kowalewsky, experta en investigación criminal, tiene como metas:
- Identificar agentes especializados dentro de las fuerzas de seguridad y centralizar su información en un legajo único y confidencial.
- Desarrollar un curso de formación específica para agentes encubiertos, con colaboración de instructores policiales.
- Fomentar operaciones encubiertas en todo el país, tanto en el ámbito físico como digital.
- Proveer asistencia profesional y herramientas operativas para los agentes designados.
Implicaciones y críticas
Aunque se asegura que esta medida “no implica erogación presupuestaria alguna al Estado”, su implementación refleja un enfoque cada vez más intensivo en el uso de tecnología y agentes especializados para vigilar e intervenir en la sociedad. Los críticos han señalado que este tipo de medidas pueden derivar en excesos de control estatal y posibles vulneraciones a la privacidad y derechos civiles, al no estar acompañadas de una supervisión o auditoria independiente adecuada.
Este nuevo paso del Ministerio de Seguridad subraya la estrategia de Bullrich de profundizar las capacidades policiales hasta niveles inéditos, despertando tanto elogios como preocupaciones respecto a sus implicancias para las libertades individuales y el estado de derecho.
Fuente: primeriado las noticias



