Ante el plan de destrucción, organización

Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Los universitarios dieron batalla con su tercera jornada nacional de lucha en defensa de la universidad pública. Del lado del gobierno continúa la campaña sucia para dar a entender que hay corrupción en dichas universidades. Tal campaña es cada vez más ridícula.


Al mismo tiempo de desarrollan luchas obreras en diversos gremios, realizando concentraciones importantes, ante los ataques del gobierno sobre los trabajadores del Estado, de la salud, del transporte y en otras áreas. Se van desmarcando las organizaciones más combativas y consecuentes.
El gobierno ha amenazado a la AFA por negarse a aceptar a las sociedades anónimas deportivas y también a las cooperativas y mutuales para quitarles exenciones impositivas. Todo ello forma parte de un plan sistemático y explícito de destrucción del Estado y de las relaciones sociales que este protege.
El gobierno también quiere vender los lugares donde funcionaron centros de tortura para humillar a los humillados y favorecer una visión favorable al genocidio.
Por otro lado, la expulsión de la Canciller Mondino (banco Roela, muchos negocios con el Estado) por señalar una diferencia y las palabras de reclamo del poderoso industrial Paolo Roca por la cuestión importaciones indican peleas intestinas. ¿No hay comando asociado con las fuerzas del círculo rojo local? ¿No se comparten los negocios?
Ante estos hechos terribles y complejos, sólo se expresa parcialmente una visión unificada de las luchas populares o del movimiento nacional.
Mientras el radicalismo se divide, apareciendo una corriente más consecuente con sus tradiciones, el peronismo tampoco encuentra su unidad, incluso en sus corrientes más luchadoras.
Si los ciudadanos y los patriotas pretendemos otro destino tendremos que seguir luchando y tomando iniciativa desde abajo. Es imposible aceptar esta realidad opresiva y destructiva como normal. El hambre no espera.
Para ello es necesario que se genere un gran frente nacional popular, con un proyecto coherente de crecimiento, capaz de superar los ataques de los poderes corporativos y de garantizar un futuro sustentable.
Ello debe incluir la transformación del Estado y la gestación de una organización popular que cubra todos los territorios, que esté estructurada alrededor de las demandas sociales y nacionales y que exprese un pensamiento estratégico capaz de sostener el proyecto hasta su victoria definitiva.

Por Eduardo Gonzalez

Scroll al inicio