Dirigente macrista afirmó que darle un plato de comida a personas en situación de calle es algo “no virtuoso”

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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, desde la llegada de Jorge Macri, intensificó sus operativos para personas en situación de calle. Los mismos fueron fuertemente criticados por organizaciones y vecinos ya que denunciaron que les roban las cosas a las personas y no dan respuestas habitacionales. El resultado: seis personas en situación de calle murieron en la pultima ola de frío polar.

El director de la Asociación Civil Proyecto 7, Horacio Ávila, que trabaja sobre esta problemática había advertido que Jorge Macri “tiene como un ensañamiento con las personas en situación de calle”. “Creemos que están creando un enemigo imaginario, socialmente hablando: es el sucio, el que da mala imagen, el que molesta, el que jode, el delincuente, como dijo el facho de (Diego) Kravetz, que el 50% de las personas en situación de calle son delincuentes (…) crear este enemigo imaginario es el que los habilita a todo tipo de acción represiva, discriminatoria y violenta”.

La advertencia de Ávila fue confirmada por las declaraciones que dio hoy el secretario de seguridad de la Ciudad, Diego Kravetz, en la radio Futurock. El funcionario porteño confirmó que “hay muchísima gente en situación de calle en la Ciudad, hoy tenemos más de 4.500 personas en situación de calle”.

“En la Ciudad, hay un tema convivencial en donde tratamos de darle una vuelta de tuerca, la situación de calle es una situación muy penosa y romantizarla es hacer pobrismo”, aseguró al tiempo que calificó: “Hay distintos tipos de personas en situación de calle, los que son complicados son los que hacen rancheadas porque suelen hacer cosas ilícitas”. Y aclaró: “Hay un montón de personas en situación de calle con problemas psiquiátricos y de adicciones, a ellos hay que abordarlos de otra manera”.

Kravetz insistió en la línea de argumentos del Gobierno de la Ciudad y reiteró: “Es difícil la convivencia. Es chocante para una persona tener a alguien viviendo en el palier de su edificio”. Por lo que aseguró que “nosotros somos el Estado y tenemos que hacer cumplir las reglas de convivencia”.


La frase más polémica que disparó Kravetz fue: “La cabeza del cartonero ya de por sí es distinta al resto de los ciudadanos por su tipo de trabajo, como el de la gente que vive en situación de calle”. Y llamó a la no solidaridad entre porteños: “Si como vecino le das un plato de sopa caliente a la persona que vive en la calle, lo acomodas en la pobreza y es un circuito no virtuoso”.

Fuente: Nueva Ciudad

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