Un informe del Banco Provincia, elaborado sobre más de 320.000 cuentas sueldo del sector privado, reveló que el 56% de los empleados con menores ingresos agota el dinero de su salario durante los primeros diez días del mes. En ese segmento, la mitad ya no dispone de esos fondos hacia el séptimo día.
La dificultad para llegar a fin de mes vuelve a quedar expuesta en los datos del sistema financiero. Un relevamiento del Banco Provincia sobre más de 320.000 cuentas sueldo de trabajadores del sector privado mostró que el 56% de quienes perciben salarios bajos se queda sin dinero proveniente de sus haberes antes del día 10. El estudio también advirtió que, dentro de ese grupo, la mitad agota los recursos disponibles aproximadamente el día 7, una señal del deterioro de la capacidad de los ingresos para cubrir los gastos cotidianos.
El informe analizó los movimientos de las cuentas sueldo y comparó distintos períodos para observar cuánto tiempo permanecen disponibles los ingresos después de su acreditación. Los resultados muestran que el fenómeno no afecta de la misma manera a todos los trabajadores: cuanto menores son los ingresos, más rápido se consume el dinero del salario. La diferencia entre los sectores de menores y mayores recursos permite dimensionar la desigualdad que atraviesa la economía de los hogares.
En el conjunto de las cuentas relevadas, el 36% de los trabajadores ya no tenía saldo proveniente de su sueldo hacia el décimo día del mes. Para el día 20, esa proporción ascendía al 57%, lo que significa que casi seis de cada diez personas incluidas en la medición habían agotado los fondos de sus haberes. El estudio también indicó que, apenas cinco días después de cobrar, la totalidad de la muestra ya había utilizado al menos la mitad del dinero recibido.
La comparación histórica permite observar cómo evolucionó el problema durante los primeros años de la actual gestión nacional. En diciembre de 2023, el 17,9% de los trabajadores analizados se quedaba sin saldo salarial antes del día 10. Para diciembre de 2025, ese porcentaje había aumentado al 23,2%, una suba de 5,3 puntos porcentuales. Además, la fecha en la que la mitad de las personas agotaba el dinero de su sueldo se adelantó del día 24 al día 22.
La situación resulta especialmente compleja entre quienes perciben remuneraciones más bajas. En los segmentos de ingresos medios-bajos, el 40% se quedaba sin dinero del sueldo antes del día 10 y la mitad agotaba sus recursos alrededor del día 14. En cambio, entre los trabajadores de ingresos altos, el porcentaje que llegaba al décimo día sin saldo salarial era del 21%, mientras que la mitad de ese grupo agotaba los fondos cerca del día 24. Los números reflejan una brecha significativa en la capacidad de los distintos sectores para sostener sus gastos durante el mes.
El deterioro también se observa al comparar trabajadores con niveles de ingresos equivalentes en distintos momentos. Entre quienes percibían remuneraciones cercanas a los 1,2 millones de pesos mensuales, la proporción de personas que se quedaba sin dinero antes del día 10 aumentó 5,9 puntos porcentuales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. Para quienes recibían ingresos equivalentes a 2 millones de pesos, el incremento fue de 5,2 puntos, mientras que en el segmento de 4 millones alcanzó apenas 1,5 puntos.
Uno de los aspectos más relevantes del relevamiento es que el agotamiento más rápido de los salarios no está acompañado por un aumento del consumo. Según los datos difundidos junto con el informe, entre julio de 2025 y julio de 2026 el salario real cayó un 4,3%, mientras que el consumo real realizado con tarjetas y Cuenta DNI retrocedió un 8,6%. Si la comparación se realiza con los niveles de 2023, la caída del consumo real alcanza el 20%. Esto indica que una mayor proporción del ingreso se destina a cubrir compromisos y necesidades básicas, aun cuando las familias reducen sus gastos.
El presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, sostuvo que los resultados reflejan una situación que también se observa en el contacto cotidiano con trabajadores, comerciantes y pequeñas y medianas empresas. Según expresó, cada vez más familias comprueban que sus ingresos duran menos, incluso en un contexto de retracción del consumo. El informe vuelve a instalar el debate sobre el poder adquisitivo, el costo de vida y la capacidad de los salarios para sostener las necesidades de los hogares, en medio de una discusión pública sobre las dificultades para llegar a fin de mes.
Fuente: Motor Económico



