El Ministerio de Seguridad oficializó un sistema para clasificar a prófugos según su peligrosidad y priorizar las capturas. El anuncio se conoció después de que Flávio Bolsonaro y su familia ingresaran a la Argentina desde Brasil y abordaran un vuelo privado en Puerto Iguazú. La controversia también puso bajo la lupa los mecanismos de cooperación entre ambos países.
El Gobierno nacional creó el programa “Los más buscados”, una herramienta destinada a identificar, clasificar y priorizar la búsqueda de personas prófugas o evadidas de la Justicia. La medida fue oficializada el miércoles 28 de octubre mediante la Resolución 1089/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional y establece un sistema de evaluación basado en el nivel de peligrosidad de cada persona. El anuncio se produjo en medio de la polémica por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil a través de la Argentina, un episodio que abrió interrogantes sobre los controles fronterizos y la cooperación con las autoridades brasileñas.
Según los fundamentos oficiales, el nuevo programa busca mejorar la coordinación entre los organismos de seguridad y administrar los recursos disponibles para localizar y capturar a personas que tengan pedidos judiciales vigentes. Para establecer prioridades, se tendrán en cuenta factores como la naturaleza de los delitos imputados o por los que existan condenas, las penas previstas, los antecedentes de reincidencia y la posible pertenencia a organizaciones criminales. El objetivo declarado por la cartera nacional es concentrar los esfuerzos operativos en aquellos casos que representen mayores riesgos para la seguridad pública.
La resolución también contempla la creación de una base de datos unificada y de un sistema automatizado para analizar y clasificar los casos. La coordinación estará a cargo del Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (CUFRE), con participación de distintas áreas del Ministerio de Seguridad y de las fuerzas federales. Además, se conformará una Mesa de Evaluación de Casos de Personas Prófugas y Evadidas, que deberá definir y revisar los parámetros utilizados para establecer los niveles de peligrosidad, recopilar información y elaborar informes periódicos. El Registro Nacional de Reincidencia fue invitado a aportar datos sobre antecedentes, rebeldías y órdenes de captura vigentes.
La iniciativa no parte de cero: en el país ya funcionaban el Programa Nacional de Recompensas y una lista de personas buscadas por el Ministerio de Justicia. La nueva herramienta pretende articular esos mecanismos y sumar un criterio sistemático para ordenar las búsquedas. De acuerdo con la información oficial, también participarán representantes de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal. La resolución prevé, además, la posibilidad de convocar a integrantes del Poder Judicial, los ministerios públicos y otros organismos con competencia en la materia.
El anuncio coincidió con la salida de Flávio Bolsonaro y su familia de Brasil rumbo a Estados Unidos, con una escala inicial en Ecuador prevista en el plan de vuelo. Según informó la Dirección Nacional de Migraciones, los cuatro integrantes del grupo ingresaron a la Argentina el martes 27 de octubre a las 22.50 por el paso fronterizo Tancredo Neves, en Misiones. Cerca de 40 minutos después abordaron un avión privado de la empresa Baires Fly en el aeropuerto de Puerto Iguazú, que despegó a las 0.21 del miércoles con destino declarado a Guayaquil. Migraciones sostuvo que el ingreso se realizó con documentación habilitante y sin impedimentos legales registrados por las autoridades argentinas.
El episodio generó cuestionamientos porque, de acuerdo con las publicaciones de Página/12, Flávio Bolsonaro enfrentaba investigaciones judiciales en Brasil y existían restricciones vinculadas con su salida del país. La cobertura periodística también recogió versiones sobre una eventual coordinación política para facilitar el traslado, entre ellas declaraciones del empresario mexicano Simón Levy que atribuyeron a Javier Milei un papel en la operación. Sin embargo, esas afirmaciones deben distinguirse de los datos confirmados por Migraciones sobre el ingreso y la partida de la familia: la existencia de un vuelo registrado no demuestra por sí sola que el Presidente haya coordinado personalmente la salida.
La controversia también puso en discusión el Plan Guaçurarí, un mecanismo de cooperación que, según Página/12, existe desde 2025 y debía facilitar la colaboración con las autoridades brasileñas. El interrogante planteado por la cobertura es cómo se aplicaron los mecanismos de intercambio de información y cooperación judicial en un caso que involucra a una figura política de alto perfil en Brasil. Para evaluar responsabilidades concretas, resulta necesario conocer las actuaciones de los organismos competentes, las restricciones judiciales vigentes y las comunicaciones oficiales entre ambos países, sin confundir las sospechas difundidas en el debate público con conclusiones judiciales firmes.
La creación de “Los más buscados” abre, así, dos discusiones paralelas: por un lado, la capacidad del Estado argentino para coordinar la búsqueda de prófugos y mejorar la eficacia de las fuerzas de seguridad; por otro, la necesidad de aclarar los hechos relacionados con el traslado de Flávio Bolsonaro y el funcionamiento de la cooperación con Brasil. Mientras el Gobierno presenta el programa como una herramienta para modernizar la localización y captura de personas buscadas por la Justicia, la polémica por el vuelo desde Puerto Iguazú mantiene bajo atención pública las decisiones y responsabilidades de los organismos estatales involucrados.
Fuente: Página 12



