Una investigación de la Universidad Nacional de La Plata fue seleccionada para recibir financiamiento del gobierno bonaerense y desarrollar una propuesta de inclusión comunitaria en el Hospital José Ingenieros, ubicado en Melchor Romero. El proyecto busca identificar barreras de accesibilidad, fortalecer los vínculos sociales y diseñar un espacio con talleres y actividades colectivas. La iniciativa se inscribe en un programa provincial que destinará 300 millones de pesos a 32 proyectos de investigación aplicada.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) pondrá en marcha una investigación orientada a mejorar las oportunidades de participación social de jóvenes y adultos con discapacidad que concurren al Hospital José Ingenieros, en la localidad platense de Melchor Romero. La propuesta fue seleccionada en la primera convocatoria del Fondo de Innovación en Ciencias Sociales y Humanidades (FONICS), impulsado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires. El proyecto apunta a identificar las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad para integrarse a la vida comunitaria y desarrollar herramientas que permitan ampliar su autonomía, sus vínculos y sus espacios de participación.
La iniciativa, denominada Tramas comunitarias, accesibilidad y sociabilidad en jóvenes en situación de discapacidad en el Hospital José Ingenieros, será encabezada por Paula Danel, docente e investigadora del CONICET y vicedecana de la Facultad de Trabajo Social de la UNLP. En declaraciones a Buenos Aires/12, la investigadora explicó que el trabajo comenzará con un diagnóstico sobre las barreras que dificultan la participación cotidiana de jóvenes y adultos. A partir de ese relevamiento, el equipo buscará diseñar un dispositivo de inclusión social y comunitaria que responda a las necesidades identificadas junto con las personas involucradas, los profesionales de salud y sus redes de cuidado.
Uno de los problemas que busca abordar el proyecto aparece cuando las personas con discapacidad terminan la escolaridad obligatoria. Durante la etapa educativa, muchas mantienen vínculos con compañeros, docentes y espacios de encuentro que contribuyen a organizar su vida cotidiana. Sin embargo, al finalizar ese recorrido pueden perder oportunidades de socialización y actividades compartidas, con el riesgo de quedar más aisladas o depender exclusivamente de sus familias para sostener sus relaciones sociales. La investigación pretende generar alternativas para que la inclusión no quede limitada al ámbito escolar o familiar, sino que pueda continuar mediante propuestas comunitarias accesibles y sostenidas en el tiempo.
Entre las alternativas previstas figura la creación de un espacio de atención diurna dentro del Hospital José Ingenieros, con talleres artísticos, musicales, teatrales y otras actividades colectivas. La intención es ofrecer un lugar donde los participantes puedan desarrollar intereses propios, encontrarse con otras personas y fortalecer sus vínculos fuera del entorno familiar. Para diseñar esa propuesta, el equipo realizará entrevistas, actividades grupales, cartografías sociales y mapeos de recursos comunitarios. Estas herramientas permitirán reconocer obstáculos físicos, administrativos y sociales, además de identificar instituciones, organizaciones barriales y redes de acompañamiento que puedan contribuir a sostener la iniciativa.
La investigación también contempla el conocimiento acumulado por los equipos que trabajan en el hospital y por las familias que acompañan a las personas con discapacidad. Danel destacó la importancia de recuperar esas experiencias para evitar que el proyecto se limite a una mirada exclusivamente académica. En el trabajo participarán profesionales del establecimiento sanitario, docentes universitarios e investigadores del CONICET, junto con jóvenes, adultos y sus redes de cuidado. El subsecretario bonaerense de Ciencia, Tecnología e Innovación, Federico Agüero, explicó que los resultados del relevamiento se plasmarán en un mapa georreferenciado que permita identificar recursos disponibles y sirva como herramienta para desarrollar políticas de inclusión articuladas con instituciones y organizaciones de la comunidad.
El proyecto tendrá una duración de seis meses y se organizará en tres etapas: relevamiento territorial, diseño institucional e implementación, seguimiento y transferencia de la propuesta. Entre los resultados previstos se encuentran una Guía de Innovación de la Intervención Social y un Manual de Buenas Prácticas para la Comunitarización de los Cuidados en Salud y Discapacidad. El financiamiento provincial permitirá cubrir gastos operativos, traslados, materiales de trabajo y mobiliario lúdico-pedagógico. Aunque el programa establece aportes de hasta diez millones de pesos por iniciativa, la información publicada no precisa cuánto recibirá específicamente este proyecto. El objetivo es que los recursos contribuyan a crear condiciones concretas para sostener las actividades de integración.
La propuesta forma parte de una convocatoria que seleccionó 32 proyectos entre 180 postulaciones y distribuirá un total de 300 millones de pesos. Seis iniciativas vinculadas con la UNLP fueron elegidas para abordar distintas problemáticas sociales, sanitarias, ambientales y de políticas públicas. En el caso del trabajo sobre discapacidad, el financiamiento permitirá vincular la producción de conocimiento universitario con las necesidades de una institución de salud y su comunidad. La experiencia también busca fortalecer la articulación entre universidad, sistema sanitario y organizaciones territoriales, con la posibilidad de generar herramientas que orienten futuras intervenciones y permitan reconocer de manera más precisa las barreras que afectan la participación social.
Danel destacó que la investigación se desarrolla en un contexto de dificultades presupuestarias para las universidades públicas y el sistema científico nacional. La investigadora cuestionó el impacto del ajuste sobre los salarios de docentes, investigadores y becarios, y consideró que el financiamiento bonaerense representa una oportunidad para sostener trabajos vinculados con problemas concretos de la población. Más allá de la discusión presupuestaria, el desafío será transformar el diagnóstico en un dispositivo que pueda funcionar efectivamente y ofrecer continuidad a las actividades. La inclusión de las personas con discapacidad requiere no solo reconocer derechos, sino también construir espacios accesibles, redes de apoyo y propuestas que permitan participar de la vida comunitaria en condiciones de mayor autonomía.
Fuente: Página 12



