El P.E.N. firmó el DNU 366 del 28 de mayo de 2025 por el que realiza una reforma migratoria que, en sus artículos 37 a 42 incorporó a la ley 346 de ciudadanía, una nueva vía de naturalización por “inversión relevante”, sin requisito de residencia previa.
Asimismo, creó una Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, organismo descentralizado del Ministerio de Economía, encargado de diseñar, promocionar y gestionar esos programas.
El texto elevó drásticamente los requisitos burocráticos para obtener la naturalización para extranjeros normales, no dueños de un capital extraordinario, que contaban con una ley migratoria considerada un modelo en el mundo por su apertura: residencia de 2 años en Argentina, establecer industrias, servir en las fuerzas armadas, expandir la frontera, ejercer la docencia, etcra.
Por Decreto 524, del 11-6-2025, se reglamentó el procedimiento y e fijó la intervención de la SIDE, la UIF, el Ministerio de Seguridad, el Registro Nacional de Reincidencia y el RENAPER en la evaluación de los solicitantes.
El gobierno nacional en un acto que llamaríamos sacrílego, decidió vender la ciudadanía, o sea la condición de argentinos por 350.000 dólares por una persona y 800.000 dólares a través de un bono.
Por la desesperación por recaudar dólares, ya que por el llamado a los colchones no recibe respuesta significativa, decidió imitar lo que sucede en Antigua y Barbados, Granada, Malta, Nauru, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y Turquía.
Estos países han recibido diversas solicitudes de personajes cuyos antecedentes han dejado mucho que desear. Varios de ellos son reclamados por sus países de origen por presuntos fraudes, lavado de dinero, contrabando, etcra.
Entonces, los adoradores del becerro de oro de Argentina, crearon este programa que acredita una nacionalidad sagrada para dársela a quienes todos sospechan para qué la quieren: compra de tierras en Argentina, apertura a más de 100 países donde realizar sus inversiones, compras, ventas y,,,otras cosas más, con un pasaporte que, a pesar del gobierno actual, abre puertas por todo el mundo.
Por si fuera poco, la firma británica Henley y Partners, es la creadora del negocio de los pasaportes dorados. Tiene turbios antecedentes por posibilitar la entrada a varios países a oscuros personajes.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló en 2025 wl programa de venta de ciudadanía de Malta, a cambio de 640.000 euros de los que Henley y Partners llevó una suculenta ganancia.
También el Parlamento Británico acusó a esta compañía de financiar campañas políticas en San Cristóbal y Nieves, un micro Estado que se convirtió en un laboratorio de ensayo de la venta de ciudadanía con bajísimos requisitos.
Hasta aquí llegamos porque todavía hay mucha tela para cortar.
Imagínense ustedes -que con orgullo nos sentimos argentinos- que cuando llega el acto electoral, consagrando nuestra igualdad ante la ley, resulta que tenemos que aceptar entre nosotros a dudosos sujetos a quienes se les permite viajar y hacer negocios sin interferencias.
Pero esto demuestra una vez más la catadura moral de quienes están al frente de nuestro país, que por unos dólares venden hasta su propia familia.
Ha llego la hora de que el congreso Nacional rechace esta nueva tropelía del P.E.N. indisolublemente unido a Trump y Netanyahu.
Qué se puede esperar de estos que se dicen representantes de la libertad y la democracia, mentirosos como Milei quien afirma que le hicieron 7 golpes de estado cuando sólo fueron pedidos de juicio político? Y se abroqueló con fuerzas militares en la residencia de Olivos? Esta es la irrealidad que los circunda.
Realmente podemos creer que estos sinverguenzas van a aceptar impunemente perder las próximas elecciones sin antes realizar “correcciones y agregados” en la maquinaria que van a utilizar?
Es necesario que una comisión técnica inspeccione este proceso y que observadores de varios países garanticen la limpieza del acto electoral.
Esperamos que la oposición se mantenga unida en torno a esta cuestión y que públicamente se le diga a Trump y allegados que se abstengan de intervenir en el acto eleccionario, y que no ofrezcan ventajas ni amenacen a los votantes.
Es hora que despertemos de la apatía y la desilusión que nos circunda y luchemos en defensa propia, de nuestra familia y de la Nación Argentina.
Si salvamos a la Nación nos salvamos todos. Si la dejamos al libre albedrío de los interesados en destruir, poco nos va a quedar. No podemos permitir la destrucción ni la desintegración de lo que nos pertenece.
El pasaporte dorado es más bien un tránsito a la oscuridad y a la repartija de los mercenarios.
Por Elena Marta Curone



