La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) le pidió al Ministerio de Economía que impulse la adhesión de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa al sistema SIRCUPA. El sector sostiene que la falta de un mecanismo de retención sobre determinadas operaciones con billeteras virtuales genera diferencias frente a los comercios que ya están alcanzados por otros regímenes de recaudación. Desde La Pampa rechazaron avanzar con la medida y advirtieron sobre su impacto en un contexto económico complejo.
Las principales cadenas de supermercados del país abrieron un nuevo frente de discusión tributaria al reclamar que tres jurisdicciones se incorporen al sistema de retención de Ingresos Brutos aplicado a determinadas acreditaciones en billeteras virtuales. La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) presentó el pedido ante el Ministerio de Economía de la Nación, encabezado por Luis Caputo, para que intervenga ante los gobiernos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa. Según la entidad, son los distritos que todavía no adhirieron al régimen y cuya incorporación permitiría unificar los mecanismos de recaudación sobre los pagos digitales.
El reclamo está vinculado con el SIRCUPA, el Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago, administrado por la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral. Este mecanismo permite aplicar retenciones a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre determinadas acreditaciones en cuentas de pago, como las utilizadas por proveedores de servicios financieros digitales. Su lógica es similar a la del SIRCREB, que opera sobre acreditaciones bancarias. La aplicación concreta de las retenciones depende del régimen vigente, la situación fiscal del contribuyente y las normas de cada jurisdicción.
Desde ASU sostienen que la falta de adhesión de CABA, Santa Fe y La Pampa produce una diferencia de tratamiento entre comercios que cobran por canales bancarios sujetos a mecanismos de recaudación y aquellos que reciben pagos mediante billeteras virtuales en distritos donde el SIRCUPA no está implementado. Para las grandes cadenas, esa situación puede generar una ventaja para negocios que no cumplen con sus obligaciones tributarias y dificultar el control de las ventas declaradas. Se trata del argumento planteado por la asociación supermercadista, que busca extender el sistema a las jurisdicciones pendientes.
El director ejecutivo de ASU, Juan Vasco Martínez, vinculó el pedido con la competencia entre el comercio formal y los establecimientos que, según la entidad, operan en la informalidad. El sector afirma que la expansión de los pagos con transferencias y códigos QR debe acompañarse de herramientas de fiscalización equivalentes a las que se aplican en el sistema bancario. Desde esa perspectiva, la asociación considera que la ausencia de retenciones en determinadas operaciones digitales puede incentivar diferencias en el cumplimiento fiscal y perjudicar a los contribuyentes que ya están alcanzados por los mecanismos de recaudación.
La organización aclaró que su propuesta no apunta formalmente a crear un nuevo impuesto ni a aumentar las alícuotas de Ingresos Brutos. El SIRCUPA funciona como un sistema de recaudación anticipada: cuando corresponde, se retiene una parte de una acreditación como pago a cuenta de la obligación tributaria. Sin embargo, aunque no implique por sí mismo la creación de un tributo adicional, su implementación puede modificar el momento en que determinados contribuyentes disponen de sus fondos. Por eso, el alcance del régimen y sus efectos sobre los distintos tipos de comercios forman parte de una discusión que excede el planteo de las grandes cadenas.
La posición de La Pampa expuso una diferencia de criterios sobre la conveniencia de extender el mecanismo. Según informó Infobae, el ministro de Economía provincial, Guido Bisterfeld, descartó avanzar con la adhesión y argumentó que la medida agregaría presión fiscal sobre un sector con un nivel importante de informalidad y afectado por la situación económica nacional. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santa Fe, la información publicada por ese medio indicó que no habían realizado comentarios ante las consultas periodísticas. Por lo tanto, el pedido de ASU no supone que exista un acuerdo entre las jurisdicciones involucradas.
El debate se produce en medio de la expansión de las billeteras virtuales como herramientas de cobro y pago en comercios de distintos tamaños. Para los supermercados, la digitalización del consumo debería avanzar junto con mecanismos que permitan registrar las operaciones y aplicar criterios de recaudación comparables. Para los comercios más pequeños, en cambio, las retenciones anticipadas pueden tener consecuencias sobre la liquidez cotidiana, especialmente cuando deben afrontar gastos operativos, reposición de mercadería y obligaciones fiscales. La discusión requiere distinguir entre la necesidad de combatir la evasión y el impacto financiero que los sistemas de retención pueden generar en contribuyentes con realidades diferentes.
El pedido de ASU ahora pone el foco en la respuesta que pueda dar el Ministerio de Economía y en las decisiones que adopten los gobiernos de las tres jurisdicciones. La eventual incorporación al SIRCUPA dependerá de los procedimientos y decisiones correspondientes, por lo que no existe una adhesión automática derivada del reclamo empresarial. En el centro de la controversia quedan dos objetivos que suelen presentarse como contrapuestos: reducir las diferencias de cumplimiento tributario entre los comercios y evitar que los mecanismos de recaudación anticipada profundicen las dificultades financieras de quienes operan en un contexto de consumo debilitado.
Fuente: Ámbito



