Vladimir Putin propone una cumbre trilateral con Donald Trump y Xi Jinping para negociar el fin de la guerra en Ucrania

putin
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

El mandatario ruso busca impulsar un acuerdo de paz de alto nivel geopolítico al margen de las cumbres multilaterales tradicionales. La iniciativa diplomática del Kremlin excluye de la mesa de conversaciones al presidente ucraniano Volodímir Zelenski y a las potencias de la Unión Europea, generando fuerte preocupación diplomática en Kiev y en las capitales occidentales.

El escenario geopolítico internacional ha sumado un nuevo e impactante capítulo tras revelarse que el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, le propuso formalmente a sus pares de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, la realización de una cumbre trilateral de máximo nivel. El objetivo central de la iniciativa elevada desde el Kremlin consiste en sentar a las tres mayores potencias globales a negociar directamente los términos para poner fin a la guerra en Ucrania y trazar un nuevo esquema de seguridad internacional.

La propuesta negociadora fue transmitida por el líder ruso durante una reciente llamada telefónica sostenida con el mandatario estadounidense. De acuerdo con informes del diario The Wall Street Journal, el planteo de Moscú busca aprovechar la reciente aproximación diplomática entre la Casa Blanca y el Kremlin para estructurar una mesa de resolución de conflictos directa. La eventual cumbre tendría lugar a mediados de noviembre en Shenzhen, China, en el marco de la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

El aspecto más controversial y delicado del esquema planteado por la diplomacia rusa radica en la total exclusión del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, así como de los principales representantes y aliados de la Unión Europea. Esta maniobra del Kremlin apunta a entablar un acuerdo de gran escala entre superpotencias que defina el futuro territorial de la región, eludiendo la mediación del bloque europeo y restándole capacidad de veto al gobierno de Kiev en la mesa de negociaciones.

La iniciativa de Putin se produce en un contexto de marcados cambios en la relación entre Washington y Moscú. Días atrás, el presidente norteamericano firmó una orden ejecutiva que suspende temporalmente ciertas sanciones financieras y comerciales contra Rusia argumentando razones de interés nacional, decisión que despertó duras críticas en la dirigencia ucraniana y generó fuertes tensiones dentro del Congreso estadounidense por el giro de la política exterior de la Casa Blanca.

Por el momento, la propuesta rusa se mantiene en el terreno de las gestiones diplomáticas preliminares y no cuenta con una confirmación oficial ni con el aval explícito de Washington. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reconoció públicamente que la opción de un encuentro existe como una posibilidad hipotética de trabajo, aunque enfatizó que aún no hay definiciones concretas sobre su realización, el formato de la agenda o los compromisos definitivos de las partes.

Por su parte, la posición de China frente a este armado trilateral resulta estratégicamente compleja. Si bien Beijing ve con buenos ojos proyectarse como el eje pacificador y el anfitrión de una cumbre de semejante magnitud geopolítica, analistas internacionales advierten que asumir un rol protagónico en la redacción de un acuerdo sobre el futuro de Ucrania podría acarrear costos severos en sus vínculos económicos e institucionales con las naciones europeas.

La noticia del ofrecimiento de Putin desató un profundo malestar en las autoridades de Ucrania y entre sus aliados continentales. Desde Kiev sostienen que cualquier intento de las grandes potencias de resolver el conflicto militar mediante la cesión o redistribución de territorios sin la presencia y el consentimiento soberano del gobierno ucraniano resultará inviable e inaceptable.

En las próximas semanas, la postura definitiva que adopte la administración estadounidense determinará si esta propuesta del Kremlin avanza hacia una negociación histórica o si queda relegada a una maniobra táctica de presión diplomática. Mientras tanto, el avance del diálogo informal entre los líderes mundiales mantiene en máxima alerta a la comunidad internacional sobre la reconfiguración del mapa geopolítico global.

Fuente: Ámbito Financiero

Scroll al inicio