La compañía aceptó la oferta de Metrotel para transferir más de seis millones de clientes móviles, usuarios de internet residencial y parte de su infraestructura. La operación responde a las condiciones impuestas por Defensa de la Competencia tras la compra de Telefónica y busca preservar un tercer competidor en el mercado argentino de telecomunicaciones.
Telecom Argentina aprobó la venta de una parte de sus activos a Metrotel por 450 millones de dólares, en una operación que reconfigurará el mercado de las telecomunicaciones en el país. La decisión, comunicada el 14 de octubre a la Comisión Nacional de Valores (CNV), contempla la transferencia de más de seis millones de clientes de telefonía móvil, abonados de internet residencial, infraestructura y derechos de uso del espectro radioeléctrico. El acuerdo forma parte de las condiciones regulatorias establecidas para avanzar con la adquisición de Telefónica Móviles Argentina, operación que Telecom concretó por US$1.245 millones.
La desinversión responde a los requisitos establecidos por las autoridades de competencia para evitar que la integración entre Telecom y Telefónica reduzca excesivamente la cantidad de operadores independientes. Antes de la operación, el mercado móvil argentino estaba repartido principalmente entre tres empresas: Claro, Personal y Movistar. La concentración de las dos últimas bajo un mismo grupo podía modificar sustancialmente ese equilibrio, por lo que se exigió transferir una parte de los usuarios y de los recursos necesarios para prestar el servicio a un comprador independiente.
El paquete que adquirirá Metrotel incluye aproximadamente 6.005.425 clientes de telefonía móvil y 211.566 abonados de internet residencial, además de espectro radioeléctrico y componentes de infraestructura. La transferencia comprende usuarios de distintas zonas del país y activos necesarios para garantizar la continuidad de los servicios. El acuerdo también prevé mecanismos de cooperación técnica entre las compañías durante la transición, de modo que el cambio de operador pueda realizarse sin interrupciones para los clientes afectados.
Uno de los puntos centrales de la operación será la utilización de Tuenti como marca comercial de la nueva operadora. Hasta ahora, Tuenti funcionaba como una segunda marca de Movistar, asociada principalmente a planes móviles de bajo costo y contratación digital. Con el traspaso de los clientes, la marca tendrá un nuevo papel en el mercado argentino y quedará vinculada a una empresa que buscará competir con los operadores ya establecidos. Sin embargo, la migración no significa que todos los usuarios deban pasar automáticamente a los planes y modalidades comerciales que Tuenti ofrece actualmente.
Metrotel, que históricamente desarrolló actividades vinculadas con la conectividad empresarial y los servicios mayoristas, ampliará así su presencia en el segmento de usuarios particulares. La empresa cuenta con una red propia de fibra óptica y opera en distintas ciudades del país, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario y Neuquén. La adquisición de los activos de Telecom le permitirá ingresar con mayor alcance al negocio de la telefonía móvil y posicionarse como un nuevo competidor integral en el sector de las comunicaciones.
La operación también incluye acuerdos vinculados con el uso de infraestructura y la prestación transitoria de determinados servicios. Estos mecanismos resultan necesarios porque la transferencia de una cartera de millones de clientes no depende únicamente del cambio de titularidad de las líneas: también requiere organizar redes, frecuencias, sistemas técnicos y contratos. Según la información publicada sobre el acuerdo, la migración podría demandar alrededor de 60 días, aunque la implementación está sujeta a la firma de los contratos definitivos y a las autorizaciones técnicas correspondientes.
La reorganización del mercado tendrá consecuencias para la competencia entre las compañías de telefonía e internet. La autoridad regulatoria buscó que la compra de Telefónica por Telecom no derivara en un escenario con solo dos operadores móviles independientes de escala nacional. La entrada de Metrotel con los clientes y recursos transferidos apunta a mantener una tercera alternativa. No obstante, el efecto concreto sobre los precios, la calidad de la conectividad, la cobertura y las condiciones comerciales dependerá de cómo se desarrolle la nueva operadora y de las decisiones que adopte frente a sus competidores.
Para los usuarios, una de las principales incógnitas es cómo se instrumentará el cambio de compañía y qué sucederá con sus planes actuales. La operación contempla la transferencia de clientes y contratos, y las condiciones regulatorias establecen que el traspaso no debe generar costos para los usuarios. Aun así, los detalles de la implementación, la continuidad de los servicios y las eventuales modificaciones comerciales serán aspectos centrales para seguir durante los próximos meses. Con la venta por US$450 millones, Telecom avanza en el cumplimiento de las exigencias impuestas por la compra de Telefónica, mientras Metrotel se prepara para ingresar con fuerza a un mercado que atraviesa una de sus principales reconfiguraciones de los últimos años.
Fuente: Política Argentina



