La Cooperativa de Trabajo Tutelkan Ltda., creada en 2015, combina construcción, mantenimiento y limpieza en la comarca atlántica de Río Negro y Buenos Aires. Con alrededor de 25 integrantes, la organización promueve la incorporación de mujeres a los oficios de la construcción mediante la capacitación entre compañeros y compañeras. Entre sus trabajos se destaca la edificación de un hotel en Carmen de Patagones, donde realizan revestimientos, colocación de pisos y terminaciones.
La Cooperativa de Trabajo Tutelkan Ltda. construye una experiencia de trabajo colectivo en la que la formación laboral y la generación de empleo ocupan un lugar central. Nacida en 2015, la entidad desarrolla proyectos de construcción, mantenimiento y limpieza en Carmen de Patagones, Viedma y localidades cercanas. A lo largo de su trayectoria, fue sumando distintas actividades para sostener las fuentes de trabajo de sus integrantes y responder a las demandas de obras y servicios en la región.
Uno de los proyectos más importantes de la cooperativa es la construcción de un hotel ubicado frente al muelle de lanchas de Carmen de Patagones. Allí, las trabajadoras y los trabajadores participan en tareas de revestimiento, colocación de pisos y terminaciones, labores que requieren conocimientos técnicos y experiencia práctica. La participación en este tipo de obras permite a la organización poner en valor sus capacidades y sostener una actividad productiva que genera oportunidades laborales para quienes forman parte del proyecto.
La secretaria de la cooperativa, Gladys Lencina, explicó que actualmente cuentan con alrededor de 25 integrantes distribuidas entre las distintas áreas de trabajo. Además de las tareas vinculadas con la construcción, el grupo brinda servicios de limpieza general en organismos estatales, edificios particulares y viviendas que necesitan acondicionamiento después de una obra. Esta diversidad de servicios les permite ampliar sus posibilidades de contratación y mantener distintas líneas de actividad, según las oportunidades disponibles.
La incorporación de mujeres a la albañilería constituye uno de los aspectos destacados de la experiencia. Según relató Lencina, muchas de las integrantes comenzaron sin conocimientos previos sobre los oficios de la construcción y aprendieron a través de la enseñanza interna, con el acompañamiento de sus compañeros y compañeras. La capacitación en el propio espacio de trabajo les permitió adquirir herramientas prácticas y participar de nuevas tareas, en un rubro históricamente asociado a la mano de obra masculina.
Ese aprendizaje también tuvo repercusiones en la vida cotidiana de algunas trabajadoras. La referente recordó una capacitación en instalaciones de agua realizada aproximadamente cuatro años atrás en el barrio Lavalle. Como parte de la experiencia, quienes participaron aplicaron lo aprendido para completar las instalaciones del baño de una de las alumnas. La iniciativa mostró cómo los conocimientos adquiridos en una instancia formativa pueden servir tanto para ampliar las posibilidades de inserción laboral como para resolver necesidades concretas en los hogares.
Aunque actualmente la cooperativa no está dictando nuevos cursos, sus integrantes mantienen el interés en retomar las capacitaciones, especialmente en el área de construcción en seco. De acuerdo con Lencina, están a la espera de nuevas convocatorias que permitan organizar otras instancias de formación. La continuidad de estas propuestas podría facilitar el acceso de más personas a los oficios, fortalecer las capacidades del grupo y ampliar los servicios que la entidad puede ofrecer a empresas, instituciones y particulares.
La generación de empleo es uno de los principales objetivos que orientan el trabajo de Tutelkan. Lencina señaló que la cooperativa procura incorporar nuevos integrantes cuando consigue obras o contratos de servicios y que difunde las oportunidades laborales mediante redes sociales y la radio. De esta manera, la llegada de nuevos proyectos no solo representa una posibilidad de sostener la actividad existente, sino también de ampliar el equipo de trabajo y sumar personas que necesitan una oportunidad para aprender un oficio y acceder a ingresos.
Con más de una década de trayectoria, la cooperativa continúa desarrollando actividades en Viedma, Carmen de Patagones, El Cóndor y La Lobería. Su experiencia muestra el papel que pueden desempeñar las organizaciones de la economía social en la prestación de servicios y la generación de trabajo local, al mismo tiempo que promueven el aprendizaje colectivo y la participación de mujeres en sectores productivos con barreras históricas de acceso. Mientras avanzan con las obras y los servicios de limpieza, sus integrantes esperan sumar nuevos compromisos que permitan consolidar la actividad y extender las oportunidades laborales en la comarca.
Fuente: El Portal de las Cooperativas



