China respaldó el reclamo argentino por Malvinas y reclamó al Reino Unido que retome las negociaciones

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El Gobierno chino reiteró ante las Naciones Unidas su apoyo a los derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas y pidió a Londres que reanude el diálogo para alcanzar una solución pacífica y duradera. El pronunciamiento se produjo en medio de una nueva escalada diplomática por la explotación de hidrocarburos en la zona, a partir del proyecto petrolero Sea Lion.

China volvió a expresar su respaldo al reclamo argentino por las Islas Malvinas durante una sesión de las Naciones Unidas dedicada a cuestiones de descolonización. La posición fue transmitida por Sun Lei, embajador y representante permanente adjunto de la República Popular China ante el organismo, quien sostuvo que las disputas territoriales entre Estados deben resolverse mediante negociaciones pacíficas. El planteo constituye un nuevo respaldo diplomático de Pekín a la posición histórica argentina sobre la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur.

En su intervención, el diplomático chino reclamó una solución pacífica, justa y duradera, en consonancia con las resoluciones de Naciones Unidas. La declaración también fue difundida por la Embajada de China en la Argentina, que reafirmó el apoyo de su país a los derechos de soberanía argentinos sobre las islas. Para la diplomacia de Pekín, las controversias territoriales deben abordarse mediante el diálogo y el respeto de los principios establecidos en la Carta de la ONU, en lugar de profundizar las tensiones entre los países involucrados.

Sun Lei vinculó la cuestión de Malvinas con los procesos de descolonización que continúan pendientes en distintas regiones del mundo. En ese marco, mencionó también el caso del Sáhara Occidental y pidió acelerar los esfuerzos internacionales para resolver situaciones que considera herencias del colonialismo. China sostuvo, además, la importancia de respetar la igualdad soberana de los Estados y el principio de no injerencia en los asuntos internos. El pronunciamiento se inscribe en una posición diplomática que Pekín mantiene en distintos foros multilaterales y que coincide con el reclamo argentino de reanudar las negociaciones con el Reino Unido

El respaldo chino se conoció en un momento de creciente tensión entre Buenos Aires y Londres por el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte. La iniciativa contempla la explotación de hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago y es desarrollada por las compañías Navitas Petroleum, de origen israelí, y Rockhopper Exploration, del Reino Unido. Las empresas prevén avanzar con las perforaciones a partir de 2027, una perspectiva que el Gobierno argentino cuestiona por considerar que las actividades afectan sus derechos soberanos sobre los recursos naturales de la plataforma continental.

En ese contexto, la Argentina presentó un pedido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para que se adopten medidas provisionales que impidan el avance de la explotación de hidrocarburos en la zona. La iniciativa forma parte de una estrategia jurídica internacional impulsada por el Gobierno nacional, que sostiene que las actividades autorizadas por el Reino Unido vulneran sus derechos e ignoran la disputa de soberanía todavía pendiente. La presentación judicial se produjo después de que venciera el plazo que Buenos Aires había establecido para que Londres frenara el proyecto

Por su parte, el canciller argentino, Pablo Quirno, invitó al Reino Unido a retomar las negociaciones bilaterales con el objetivo de alcanzar una solución pacífica y definitiva a la controversia. El reclamo se apoya en resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, entre ellas la Resolución 2065, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía e insta a ambos gobiernos a negociar. La posición argentina sostiene que el desarrollo unilateral de actividades económicas en el área disputada no debe alterar la situación mientras continúe pendiente una solución acordada entre las partes.

La respuesta británica fue diferente. El Gobierno del Reino Unido autorizó el avance del proyecto petrolero y anunció medidas para proteger a las empresas que operan en las islas frente a lo que calificó como intentos argentinos de ejercer presión económica. El canciller británico, Ed Miliband, ratificó el respaldo de Londres a los habitantes de las islas y defendió la continuidad de las actividades comerciales. Estas posiciones evidencian que la disputa no se limita a una controversia diplomática, sino que también involucra intereses económicos relacionados con los recursos energéticos del Atlántico Sur.

El apoyo de China adquiere relevancia dentro del escenario diplomático internacional, aunque no modifica por sí mismo la situación jurídica ni resuelve la controversia entre la Argentina y el Reino Unido. La posición expresada por Pekín coincide con los pronunciamientos del Grupo de los 77 y China, que también reclamó la reanudación de las negociaciones y defendió el derecho argentino a emprender acciones legales frente a actividades de exploración y explotación de hidrocarburos que considera no autorizadas. El desafío para la diplomacia argentina será sostener su reclamo en los ámbitos multilaterales y jurídicos mientras busca que Londres vuelva a la mesa de negociación.

Fuente: Ámbito Financiero

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