El ministro de Economía viajará este fin de semana a Bangkok para participar de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional y buscará avanzar con la tercera revisión del programa económico. El objetivo central es conseguir el desembolso de US$900 millones, mientras el Gobierno enfrenta observaciones por el desvío fiscal registrado durante el primer semestre.
El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará este fin de semana a Tailandia para participar de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), en un encuentro que será clave para las negociaciones financieras de la Argentina. En Bangkok, el funcionario tiene previsto volver a reunirse con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, en el marco de la tercera revisión del programa económico vigente.
La delegación argentina estará integrada también por el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, además de otros funcionarios del equipo económico. La comitiva participará de las distintas actividades previstas durante la reunión anual del organismo, mientras Caputo buscará avanzar en las conversaciones que permitan cerrar la revisión pendiente.
Uno de los principales objetivos del viaje será conseguir que el FMI habilite un nuevo desembolso por US$900 millones. Para que esos fondos sean liberados, primero debe completarse la tercera revisión del acuerdo. El llamado staff report, que contiene las conclusiones de la misión técnica que estuvo en Buenos Aires durante los últimos días de septiembre, todavía no fue publicado.
La situación tiene un elemento favorable para el Gobierno y otro que genera preocupación. Entre los aspectos positivos aparece el cumplimiento por encima de lo previsto de la meta de acumulación de reservas, después de que el Banco Central comprara más de US$14.000 millones durante el año. Ese resultado es uno de los argumentos que la Argentina llevará a la mesa de negociación con el organismo internacional.
En el otro extremo se encuentra el desvío fiscal registrado durante el primer semestre, que constituye uno de los puntos que deberá analizar el FMI. Según la información publicada, el Gobierno pediría un waiver, es decir, una dispensa ante el incumplimiento de una de las metas acordadas. La resolución de este punto será determinante para que la revisión pueda avanzar favorablemente.
El viaje de Caputo se produce pocas semanas después de la misión técnica del FMI que trabajó en Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre. Luego de esa visita, las conversaciones continuaron con el objetivo de alcanzar un acuerdo técnico que permita completar formalmente la revisión y posteriormente habilitar la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo.
En ese contexto, el encuentro con Georgieva aparece como una instancia importante para intentar acercar posiciones y acelerar la definición del desembolso. La llegada de los US$900 millones permitiría reforzar las reservas del Banco Central y darle mayor respaldo financiero al programa económico del Gobierno, aunque el giro no se produciría de manera automática y requiere superar las distintas instancias de aprobación dentro del FMI.
Antes de emprender el viaje, Caputo también volvió a respaldar públicamente al presidente Javier Milei. En sus redes sociales, el ministro elogió a su jefe político y afirmó que, desde su llegada a la Casa Rosada, habría logrado modificar la manera de votar en un continente entero, en referencia al escenario político regional. Mientras tanto, la atención del equipo económico estará puesta en Bangkok y en la posibilidad de destrabar los US$900 millones del FMI.
Fuente: Minuto Uno



