Desde el Ejecutivo municipal aseguraron que no permitirán que una situación similar vuelva a repetirse y anticiparon un convenio con la Policía de la Provincia. También rechazaron que existan deudas salariales exigibles con los trabajadores municipales y cuestionaron duramente la medida adoptada por un sector de empleados.
Luego de la situación registrada durante los eventos del domingo en la ciudad de Córdoba, el Ejecutivo municipal anunció que reforzará los mecanismos de seguridad y coordinación para evitar que un episodio similar vuelva a tomar por sorpresa a las autoridades. En ese marco, se informó que la seguridad será garantizada mediante la colaboración de la Policía de la Provincia y que el convenio será enviado al Concejo Deliberante para su ratificación mediante una ordenanza.
Desde el municipio plantearon que se trató de una situación excepcional vinculada a eventos de gran magnitud y remarcaron la necesidad de establecer herramientas permanentes para responder ante escenarios similares. “Estas medidas excepcionales ante eventos extraordinarios pueden volver a suceder”, señalaron, al tiempo que dejaron en claro que el objetivo será contar con una planificación anticipada que permita evitar inconvenientes en futuras jornadas de alta concurrencia.
La administración municipal también apuntó directamente contra el conflicto generado con trabajadores del área de Tránsito. En ese sentido, desde el Ejecutivo rechazaron que existieran salarios u horas extras adeudadas que justificaran la situación registrada. Según explicaron, los trabajadores municipales cobraron sus sueldos correspondientes junto con las horas extras que ya habían sido liquidadas, por lo que aseguraron que “a esta hora no hay ninguna deuda exigible” con los empleados del área.
El planteo oficial también incluyó una fuerte crítica hacia la modalidad mediante la cual las autoridades municipales tomaron conocimiento de la decisión de un grupo de trabajadores de no prestar colaboración durante los eventos. De acuerdo con la versión expresada por el Ejecutivo, la comunicación habría llegado de manera informal alrededor de las 22:30 del día previo y habría sido realizada por un delegado, sin que existiera una comunicación formal por parte de las autoridades del gremio. Esta situación fue utilizada por el municipio para cuestionar la planificación y advertir sobre las consecuencias que puede generar una decisión de este tipo frente a acontecimientos masivos.
En paralelo, desde la Municipalidad destacaron el rol de los trabajadores de otras áreas que sí respondieron a la convocatoria y se presentaron para garantizar el desarrollo de las actividades previstas. El Ejecutivo sostuvo que, pese al conflicto existente, los eventos pudieron realizarse gracias al trabajo conjunto entre empleados municipales, funcionarios, la Policía y el Gobierno provincial. En esa línea, valoraron especialmente el acompañamiento del gobernador y el compromiso de quienes participaron del operativo.
La discusión también derivó en un fuerte cruce político. Desde el municipio cuestionaron a quienes expresaron solidaridad con los trabajadores involucrados en el conflicto y consideraron que algunas de esas manifestaciones terminaron convirtiéndose en críticas hacia la figura del gobernador, el intendente y la propia ciudad de Córdoba. En ese contexto, el Ejecutivo calificó de “irresponsables” las acciones llevadas adelante durante el domingo y sostuvo que no permitirá que los vecinos queden “de rehén” de una disputa laboral.
El contexto económico también fue incorporado al argumento oficial. Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la ciudad atraviesa una situación económica compleja, marcada por una caída de la recaudación, pero aseguraron que, pese a ese escenario, la administración continúa cumpliendo con sus obligaciones salariales. El mensaje apuntó a defender la gestión frente a los cuestionamientos y a remarcar que, según la posición oficial, el municipio está haciendo un esfuerzo para sostener el funcionamiento de los servicios públicos en un escenario adverso.
Finalmente, el Ejecutivo municipal adoptó un tono particularmente duro al referirse al conflicto y sostuvo que quienes tienen responsabilidades dentro de la administración deberían acompañar el funcionamiento de la ciudad en lugar de generar situaciones que puedan afectar la prestación de servicios o el desarrollo de eventos masivos. Con el anuncio del nuevo esquema de coordinación con la Policía provincial y el pedido de ratificación mediante ordenanza, el municipio busca que lo ocurrido el domingo quede como un antecedente para fortalecer la planificación y evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Fuente: Cba24n



