La empresa francesa Savencia, propietaria de Milkaut e Ilolay, confirmó el cierre de su planta de El Trébol, Santa Fe, previsto para el 31 de marzo de 2027. El establecimiento, fundado en 1913 y dedicado a la elaboración de quesos, procesa unos 130.000 litros de leche por día y emplea a 54 trabajadores. La compañía ofreció alternativas de traslado, retiro voluntario, jubilación anticipada e indemnización, mientras autoridades y el gremio buscan un posible comprador que permita mantener la actividad.
La industria láctea volvió a quedar en el centro de la preocupación productiva en Santa Fe luego de que Savencia Fromage & Dairy, grupo francés propietario de marcas como Milkaut, Ilolay, Santa Rosa y Adler, confirmara el cierre de su histórica planta ubicada en la localidad de El Trébol. La fábrica continuará funcionando durante los próximos meses, pero la fecha establecida para el cese de actividades es el 31 de marzo de 2027. La decisión afecta directamente a 54 trabajadores y generó preocupación entre autoridades locales, representantes gremiales y trabajadores por el impacto que la pérdida de la actividad puede tener sobre la economía de la localidad.
El establecimiento tiene más de un siglo de historia. Fue construido en 1913 por la familia De Lorenzi y atravesó distintas etapas y propietarios hasta quedar vinculado a Sucesores de Alfredo Williner, compañía propietaria de Ilolay. En 2023, Savencia adquirió los activos de Williner y sumó la planta de El Trébol a su estructura industrial en la Argentina. Apenas tres años después de aquella operación, la multinacional decidió poner el establecimiento a la venta y avanzar con su cierre si no aparece un comprador interesado en continuar con la actividad.
La fábrica tiene una capacidad de procesamiento de aproximadamente 130.000 litros de leche diarios y actualmente está destinada a la elaboración de quesos, principalmente tybo, para el mercado interno y la exportación. La empresa analiza redistribuir esa producción hacia otras unidades industriales que posee en Santa Fe. Una de las alternativas mencionadas es trasladar parte de la actividad a la planta de Colonia Nueva, ubicada cerca de Humboldt. De concretarse ese proceso, la producción continuaría dentro de la estructura de Savencia, pero dejaría de realizarse en El Trébol.
Respecto de los motivos de la decisión, la compañía planteó que se trata principalmente de una cuestión operativa y estructural, y negó que el cierre responda a una crisis económica o financiera del grupo. Entre los argumentos aparecen las limitaciones edilicias y estructurales de la fábrica, la antigüedad de algunas líneas de producción, la escala de procesamiento, la distancia respecto de los tambos proveedores y las inversiones necesarias para alcanzar determinados estándares ambientales y productivos. Savencia decidió concentrar recursos en otras plantas que considera con mejores condiciones para sostener y ampliar la producción.
El impacto laboral es uno de los principales puntos de preocupación. Los 54 trabajadores recibieron distintas alternativas para afrontar la reorganización: continuar sus tareas en otras plantas del grupo, acceder a retiros voluntarios, evaluar jubilaciones anticipadas o recibir las indemnizaciones correspondientes. Savencia cuenta con otras instalaciones en Santa Fe, entre ellas las ubicadas en Arrufó, Bella Italia, Colonia Nueva, San Jerónimo, Las Parejas y Franck. Sin embargo, para los trabajadores y el sector gremial, la alternativa prioritaria continúa siendo encontrar un inversor que permita mantener abierta la fábrica y conservar los puestos laborales.
En ese sentido, la posibilidad de vender la planta aparece como una vía para evitar el cierre definitivo. La empresa puso el inmueble en venta y, según la información difundida, mantendrá la producción hasta marzo de 2027 independientemente de que aparezca o no un comprador. Desde El Trébol también manifestaron la intención de avanzar en conversaciones con posibles inversores para que la fábrica vuelva a quedar en funcionamiento bajo otra administración. La expectativa de las autoridades locales está puesta en preservar una fuente laboral que tiene un fuerte peso histórico y económico para la comunidad.
El cierre se produce además en un contexto de reestructuración de la industria láctea argentina, en el que distintas empresas vienen reorganizando sus plantas y concentrando inversiones en establecimientos de mayor escala. Savencia es actualmente uno de los principales grupos procesadores de leche del país y, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina citados por TN, durante 2025/26 se ubicó como la tercera mayor procesadora, con un volumen de aproximadamente 1,79 millones de litros diarios. La empresa mantiene una importante estructura industrial en el país, aunque decidió reducir de siete a seis sus unidades productivas.
La situación de El Trébol vuelve a poner en discusión el futuro de establecimientos industriales históricos frente a los procesos de concentración, modernización y búsqueda de mayor productividad. Mientras Savencia sostiene que la decisión responde a razones operativas y a la necesidad de concentrar inversiones, trabajadores, gremios y autoridades locales intentan encontrar una alternativa que permita mantener activa la planta. Hasta el 31 de marzo de 2027, la producción continuará y quedará abierta la posibilidad de que un nuevo inversor tome el control del establecimiento. El desafío será evitar que más de un siglo de actividad termine definitivamente y que las 54 fuentes laborales se pierdan.
FUENTE: Política Argentina



