El peronismo de Chubut decidió no participar de las elecciones extraordinarias del 13 de diciembre en Gaiman, convocadas para elegir al sucesor del fallecido intendente Darío James. La decisión generó críticas internas y abrió una disputa sobre la estrategia del PJ de cara a 2027.
El Partido Justicialista de Chubut tomó una decisión poco habitual al resolver que no participará de las elecciones extraordinarias convocadas para el próximo 13 de diciembre en la localidad de Gaiman. Los comicios tienen como objetivo definir quién completará el mandato del fallecido intendente Darío James y se desarrollarán en un escenario que ya es observado como una referencia política de cara a las elecciones de 2027. La conducción provincial del peronismo consideró que la elección estaba atravesada por una situación política particular y optó por retirar al partido de la competencia.
La decisión fue presentada por el PJ chubutense como una respuesta a un proceso electoral que consideran innecesario. En un comunicado, el partido cuestionó que se utilice la muerte de un dirigente para convertir la elección en una demostración política y advirtió sobre la posibilidad de que un eventual triunfo del oficialismo provincial sea utilizado como una señal de fortaleza de cara al futuro. Desde esa perspectiva, la conducción justicialista decidió no competir en una contienda en la que evaluaba que las condiciones políticas no eran favorables para obtener un resultado competitivo.
La elección quedó así planteada principalmente entre los sectores que sí decidieron participar. La alianza Despierta Chubut, integrada por la UCR y el PRO, formalizó su participación y llevará como candidato a Raúl Ferrero, actual intendente interino de Gaiman. Ferrero había asumido luego del fallecimiento de James y, en un primer momento, había señalado que no tenía previsto competir por el cargo. Sin embargo, posteriormente recibió el respaldo de dirigentes radicales y del PRO para presentarse en los comicios que definirán quién completa el mandato.
El retiro del PJ, sin embargo, no fue acompañado de manera uniforme dentro del propio peronismo. Carlos Huentelaf, quien hasta septiembre presidía el Consejo de Localidad del PJ en Gaiman, presentó su renuncia en desacuerdo con la decisión de la conducción provincial. El dirigente cuestionó que un partido que reivindica la participación democrática decidiera no competir y sostuvo que los afiliados deberían haber tenido la posibilidad de definir una candidatura y participar de la contienda electoral. Su salida expuso una discusión que excede la elección municipal y alcanza directamente a la estrategia que el peronismo pretende adoptar en Chubut.
Huentelaf incluso dejó abierta la posibilidad de competir por otra fuerza política. El dirigente confirmó que recibió una propuesta para presentarse como candidato a intendente y señaló que evalúa esa posibilidad, aunque aclaró que todavía deben cumplirse una serie de pasos formales antes de confirmar su candidatura. Su eventual participación podría generar un escenario particular: un dirigente identificado con el peronismo compitiendo por fuera de la estructura partidaria en una elección en la que el PJ decidió no presentar lista.
La controversia también tiene una dimensión territorial. Desde el sector que cuestiona la decisión sostienen que el peronismo debería utilizar cada instancia electoral para conservar presencia, organizar a su militancia y disputar representación. La conducción provincial, en cambio, considera que los comicios de diciembre pueden ser utilizados por el oficialismo como una plataforma para instalar un resultado favorable antes del año electoral. Esa diferencia de criterios revela dos estrategias frente a un mismo escenario: participar para sostener presencia política o evitar una elección en condiciones consideradas desfavorables.
El episodio se suma a otras tensiones que atraviesan al PJ de Chubut mientras comienza a discutirse la sucesión política de la provincia. Dirigentes como Juan Pablo Luque, Gustavo Fita y Dante Bowen aparecen dentro de las conversaciones sobre el futuro del peronismo chubutense, mientras distintos sectores intentan definir una estrategia común para 2027. La decisión de no competir en Gaiman introduce una nueva discusión sobre cómo construir esa alternativa y sobre el rol que deben tener las elecciones locales en la reorganización partidaria.
La elección del 13 de diciembre será, finalmente, un episodio con una particularidad política: el peronismo provincial decidió no presentar candidatos mientras uno de sus dirigentes locales evalúa competir por otra fuerza. La conducción del PJ busca evitar que una eventual derrota sea utilizada como señal política por sus adversarios, pero la decisión también abrió una disputa interna sobre participación, democracia partidaria y estrategia electoral. En ese sentido, Gaiman puede convertirse en un caso testigo de cómo los distintos espacios políticos de Chubut comienzan a posicionarse frente al escenario de 2027.
Fuente: La Política Online



