Trabajadores del INTA vuelven a movilizarse contra la reestructuración y el recorte de personal

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Los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria mantienen sus reclamos frente a las medidas de reestructuración del organismo. ATE denunció que cerca de 2.000 trabajadores dejaron el INTA desde 2024 y cuestionó la reducción de personal, el cierre de programas y el proyecto de venta de tierras pertenecientes al instituto.

Los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) continúan expresando su rechazo a las medidas de reestructuración que afectan al organismo y que, según denunció la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), implicaron una fuerte reducción de su planta de personal. El sindicato sostuvo que entre 2024 y 2026, entre renuncias, jubilaciones y retiros voluntarios promovidos, dejaron el organismo cerca de 2.000 trabajadores.

El conflicto tiene como antecedente los distintos cambios impulsados sobre organismos vinculados con el sector agropecuario y científico-tecnológico. En 2025, el Gobierno había dispuesto la transformación del INTA junto con modificaciones sobre otros organismos, entre ellos el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). En ese contexto, una resolución del Ministerio de Economía puso a disponibilidad a 367 trabajadores de planta permanente de los organismos alcanzados.

Uno de los principales puntos de preocupación sindical está relacionado con la reducción de la capacidad operativa del INTA. Desde ATE señalaron que el achique de personal se suma al cierre de programas y a cambios en la estructura del organismo, y advirtieron que estas medidas pueden afectar las tareas de investigación, extensión y desarrollo tecnológico que el instituto realiza en distintas regiones del país.

Entre las medidas cuestionadas también aparece la intención de avanzar sobre parte del patrimonio territorial del organismo. En julio de 2026, ATE denunció que el Gobierno pretende vender unas 50.000 hectáreas pertenecientes al INTA y vinculó esa iniciativa con un proceso más amplio de reducción del Estado. El sindicato sostuvo que esas tierras forman parte de las capacidades necesarias para las actividades de investigación y desarrollo agropecuario.

La discusión sobre el futuro del INTA también había generado movilizaciones en años anteriores. En abril de 2025, trabajadores del organismo realizaron una protesta frente a su sede central contra la posibilidad de fusionarlo con otros organismos, entre ellos el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). En aquella oportunidad, representantes sindicales advirtieron que una eventual reorganización podía provocar una reducción significativa de puestos de trabajo.

El INTA es un organismo público descentralizado dedicado a la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica vinculada con la actividad agropecuaria. Su estructura cuenta con presencia en distintas provincias y desarrolla investigaciones y tareas de extensión destinadas a productores y comunidades rurales, por lo que los cambios en su estructura tienen impacto más allá de su propia planta de trabajadores.

Desde el sector gremial sostienen que la reducción de personal y el cierre de programas deben ser analizados también en función de las capacidades científicas y técnicas que el organismo acumuló durante décadas. ATE planteó que la salida de trabajadores, sumada a la reorganización institucional y a la posible venta de tierras, forma parte de un proceso que puede reducir el alcance de las funciones que actualmente desarrolla el INTA. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por el sindicato.

El conflicto permanece abierto y se suma a otras disputas protagonizadas por trabajadores estatales frente a procesos de reestructuración de organismos nacionales. Mientras las autoridades avanzan con modificaciones administrativas, las organizaciones gremiales reclaman preservar los puestos de trabajo y las funciones de investigación y desarrollo del INTA. La continuidad de las medidas dependerá de las próximas decisiones del Gobierno y de las respuestas que reciban los reclamos sindicales.

Fuente: InfoGremiales

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