Rockhopper desafía las sanciones de Milei y ratifica su plan petrolero en Malvinas

petroleo en Malvinas
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La petrolera británica confirmó que mantiene su objetivo de comenzar a producir petróleo en el proyecto Sea Lion durante el primer trimestre de 2028, pese a las medidas anunciadas por el Gobierno argentino. Navitas prevé iniciar la perforación de desarrollo a comienzos de 2027.

La disputa por la explotación petrolera en las aguas próximas a las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo luego de que Rockhopper Exploration confirmara que mantiene vigente su plan para desarrollar el proyecto Sea Lion. La compañía británica sostuvo, en su informe semestral presentado ante la Bolsa de Londres, que las medidas impulsadas por el Gobierno argentino no modificaron el cronograma previsto para el emprendimiento y que la primera producción continúa proyectada para el primer trimestre de 2028.

Rockhopper posee el 35% de Sea Lion, mientras que el 65% restante pertenece a Navitas Petroleum, compañía israelí que actúa como operadora del proyecto. Según informó Rockhopper, una reciente ampliación de capital permitió financiar el emprendimiento hasta el inicio de la producción. La empresa afirmó además que cuenta con el respaldo del Reino Unido y de las autoridades de las islas para continuar con el desarrollo.

El cronograma contempla que Navitas comience las tareas de perforación de desarrollo a principios de 2027. La primera etapa del proyecto incluye 11 pozos y prevé utilizar la plataforma flotante Aoka Mizu, con capacidad para procesar hasta 55.000 barriles de petróleo por día. Para una etapa posterior están contemplados otros 38 pozos y el empleo del buque OSX-1, con una capacidad de procesamiento de hasta 125.000 barriles diarios.

La postura de la petrolera se produce después de que el Gobierno de Javier Milei profundizara las medidas contra las empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en el área que Argentina considera parte de su plataforma continental. A través del Decreto 868/2026, el Ejecutivo estableció procedimientos específicos para acelerar las investigaciones y eventuales sanciones previstas por la legislación argentina, incluida la posibilidad de inhabilitar a empresas que desarrollen actividades prohibidas.

El Gobierno argentino también avanzó por la vía internacional. La Oficina del Presidente informó el 28 de septiembre que Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado para iniciar el procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con el objetivo de intentar impedir el desarrollo de Sea Lion y otras medidas que, según la posición argentina, agraven la disputa.

A esto se suma una decisión de la Justicia Federal de Río Grande. El 16 de septiembre, la jueza Mariel Borruto dictó una medida cautelar que ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar el proyecto Sea Lion mientras se desarrolla el proceso judicial vinculado con posibles daños ambientales y cuestiones de soberanía. El proyecto se encuentra ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.

Pese a esas medidas, Rockhopper sostuvo que no espera que las acciones adoptadas por la Argentina tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo. La compañía calificó las medidas argentinas como ilegítimas y destacó el respaldo que, según su informe, mantienen tanto el Gobierno británico como las autoridades de las islas. Esa posición contrasta con la del Gobierno argentino, que sostiene que la explotación de recursos hidrocarburíferos en el área se realiza sin autorización argentina y afecta los derechos soberanos que reclama sobre las islas y los espacios marítimos correspondientes.

El conflicto, de esta manera, combina la disputa histórica por la soberanía de las Malvinas con intereses energéticos de gran escala. Mientras Argentina busca frenar el proyecto mediante sanciones administrativas, acciones judiciales y mecanismos internacionales, Rockhopper y Navitas mantienen públicamente su cronograma de desarrollo. El próximo punto de referencia será el avance de la perforación previsto para 2027 y, según el calendario informado por las empresas, el inicio de la producción durante el primer trimestre de 2028.

Fuente: Infonews

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