El Índice de Salarios registró un incremento del 2,8% en julio frente a una inflación del 2,1%. El promedio acumuló una suba del 21,8% en los primeros siete meses de 2026. Sin embargo, al desagregar los datos aparecen fuertes diferencias entre el sector privado registrado, el público y los trabajadores no registrados.
El dato oficial de los salarios de julio
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el Índice de Salarios correspondiente a julio de 2026 y registró una variación mensual del 2,8%. El dato quedó por encima del 2,1% de inflación registrado durante ese mismo mes, de acuerdo con las mediciones oficiales. En términos acumulados, el índice salarial alcanzó una mejora nominal del 21,8% respecto de diciembre de 2025 y mostró una variación interanual del 36,2%.
El resultado general, sin embargo, presenta diferencias importantes cuando se observa qué ocurrió en cada segmento del mercado laboral. Durante julio, los salarios del sector privado registrado aumentaron 2,3%, mientras que los ingresos del sector público avanzaron 3% y los del sector privado no registrado tuvieron una suba del 3,9%. De esta manera, el promedio general estuvo impulsado especialmente por los trabajadores informales y por los empleados públicos.
En el acumulado desde diciembre de 2025, la distancia entre los distintos sectores se vuelve todavía más visible. El sector privado registrado acumuló una mejora del 17%, mientras que los salarios públicos aumentaron 21,1% y los trabajadores privados no registrados registraron una variación del 34,4%. El índice general quedó en 21,8%, por encima del 19,3% que acumuló el IPC durante los primeros siete meses del año.
El comportamiento interanual también muestra una diferencia considerable entre los grupos. En los doce meses hasta julio, el índice general de salarios aumentó 36,2%, producto de una suba del 29,7% en el sector privado registrado, del 31% en el sector público y del 59,9% en el sector privado no registrado. Estas cifras deben leerse teniendo en cuenta que el índice combina diferentes tipos de trabajadores y que los niveles de remuneración no son equivalentes entre esos segmentos.
Dentro del sector público también aparecen diferencias. El subsector público nacional registró en julio una variación mensual del 3,9%, mientras que el subsector público provincial avanzó 3,2%. En términos interanuales, las respectivas variaciones fueron de 27,5% y 30,4%. En el acumulado desde diciembre, los salarios públicos nacionales aumentaron 18,1% y los provinciales 20%.
El dato de julio constituye además una nueva comparación entre la evolución de los ingresos y el costo de vida. El 2,8% registrado por el índice salarial superó en 0,7 puntos porcentuales al IPC del mismo mes. No obstante, una comparación mensual no alcanza por sí sola para determinar la evolución de largo plazo del poder adquisitivo: para eso es necesario observar períodos acumulados y distinguir, además, qué salarios se están analizando.
En ese sentido, algunos análisis publicados después de conocerse el informe oficial remarcaron que la mejora mensual no implica que todos los trabajadores hayan recuperado el terreno perdido durante períodos anteriores. Por ejemplo, los salarios privados registrados acumularon 17% en los primeros siete meses del año, por debajo del 19,3% de inflación acumulada en ese período. Es decir, aunque en julio el segmento registró una suba superior al IPC mensual, su evolución acumulada durante 2026 todavía presenta otra fotografía.
Los números difundidos por el organismo estadístico vuelven a poner en el centro de la discusión la evolución de los ingresos laborales y las diferencias existentes dentro del mercado de trabajo argentino. El índice general muestra una mejora frente a la inflación de julio y una suba acumulada del 21,8% durante 2026, pero el desglose evidencia que el comportamiento no fue uniforme. Mientras algunos segmentos avanzaron por encima del costo de vida, otros permanecieron por debajo de la inflación acumulada del año.
Fuente: InfoGremiales



