La discusión por las políticas de urbanización de los barrios populares volvió a generar un fuerte enfrentamiento político en la Ciudad de Buenos Aires. Pilar Ramírez, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura porteña, cuestionó las políticas implementadas durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, mientras exfuncionarias del área defendieron los resultados de las obras realizadas.
La urbanización de los barrios populares volvió a instalarse en el centro de la discusión política de la Ciudad de Buenos Aires a partir de un fuerte cruce entre referentes de La Libertad Avanza y dirigentes vinculadas a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. El eje de la disputa fue la política habitacional desarrollada durante el período en que Larreta estuvo al frente del Gobierno porteño y, particularmente, el volumen de recursos destinados a mejorar las condiciones de vida en villas y barrios populares. El intercambio tuvo como protagonistas principales a Pilar Ramírez, jefa del bloque libertario en la Legislatura porteña, y a exfuncionarias que participaron de aquella gestión.
Ramírez cuestionó públicamente el resultado de las políticas de urbanización y sostuvo que durante las administraciones anteriores se destinaron recursos a programas que, desde su perspectiva, no alcanzaron los objetivos planteados. La legisladora libertaria apuntó particularmente contra el manejo de los fondos públicos y utilizó la expresión “tirar la plata” para referirse a las inversiones realizadas. Su planteo generó respuestas inmediatas de exintegrantes del gabinete porteño, que defendieron las intervenciones realizadas en distintos barrios de la Ciudad.
Entre las respuestas estuvo la de María Migliore, exministra de Desarrollo Humano y Hábitat durante la gestión de Larreta, quien cuestionó el diagnóstico de Ramírez y defendió el proceso de urbanización llevado adelante durante aquellos años. También intervino Guadalupe Tagliaferri, quien ocupó anteriormente la misma cartera. Ambas plantearon que las políticas implementadas deben ser evaluadas a partir de las obras concretas realizadas y de los indicadores sociales y habitacionales de los barrios intervenidos.
La discusión se produce en un contexto en el que los barrios populares continúan presentando problemas habitacionales específicos. Un informe publicado en agosto de 2026 por Tejido Urbano, elaborado a partir de datos de la Encuesta Anual de Hogares porteña y del Censo 2022, registró que el 17,4% de los hogares de estos barrios presenta necesidades básicas insatisfechas, mientras que el 5% atraviesa situaciones de hacinamiento crítico y el 62% reside en viviendas con materiales deficitarios. El mismo relevamiento señaló que los ingresos familiares son considerablemente inferiores a los del promedio de la Ciudad.
Según ese informe, los barrios populares representan aproximadamente el 2% de la superficie de CABA, pero concentran el 4% de los hogares y el 6,3% de la población porteña. Los datos muestran además diferencias importantes en materia económica: mientras en el conjunto de la Ciudad el 21% de los hogares se encuentra por debajo de la canasta total, en las villas y barrios populares esa proporción llega al 79%. Estos indicadores forman parte del contexto en el que se desarrolla la discusión política sobre las políticas de urbanización y mejoramiento habitacional.
El debate también se vincula con una discusión más amplia sobre el desarrollo de la zona sur de la Ciudad. En las últimas semanas, Ramírez había cuestionado públicamente el estado de barrios de las comunas 4, 8 y 9, donde señaló problemas vinculados con infraestructura, transporte, limpieza e inseguridad. La dirigente de La Libertad Avanza viene utilizando estas críticas para plantear la necesidad de nuevas políticas de inversión y ordenamiento urbano, mientras desde el oficialismo porteño se enumeraron obras en infraestructura vial, transporte y otros sectores del sur de CABA.
La disputa tiene además una dimensión política de cara a los próximos años. La Libertad Avanza busca ampliar su presencia en la Ciudad y disputar espacios que históricamente estuvieron vinculados al PRO, mientras que el larretismo intenta sostener su propio espacio político después de la salida de Horacio Rodríguez Larreta del Gobierno porteño. El sur de CABA constituye un territorio particularmente relevante dentro de esa disputa, debido a la presencia de sectores populares y a la competencia electoral que mantienen distintos espacios políticos en esas comunas.
La discusión sobre urbanización, por lo tanto, excede el cruce entre dirigentes y vuelve a poner sobre la mesa una problemática que afecta a decenas de miles de habitantes de la Ciudad. Las diferencias entre los espacios políticos se concentran tanto en la evaluación de las políticas implementadas como en las prioridades que debería adoptar el Gobierno porteño hacia adelante. Mientras La Libertad Avanza cuestiona el modelo desarrollado durante gestiones anteriores, sus críticos sostienen que las obras y transformaciones realizadas deben ser consideradas dentro de un proceso de integración urbana de largo plazo.
El enfrentamiento entre el oficialismo libertario porteño y dirigentes vinculados al larretismo deja así abierta una discusión sobre qué políticas deben aplicarse en los barrios populares y cómo medir sus resultados. En una Ciudad donde persisten importantes diferencias de ingresos, infraestructura y condiciones habitacionales entre distintos sectores, el debate combina cuestiones sociales, presupuestarias y políticas. El tema promete continuar ocupando un lugar relevante en la agenda legislativa y en la discusión sobre el futuro urbano de CABA.
Fuente: Ámbito Financiero



