El exministro de Defensa cuestionó los anuncios realizados por Javier Milei sobre la soberanía de las Islas Malvinas y señaló que varias de las medidas presentadas como novedades tienen antecedentes de años anteriores. Aunque valoró el cambio de postura del Presidente, reclamó “coherencia, previsibilidad y acciones concretas” en la política exterior.
Agustín Rossi salió al cruce del discurso de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y utilizó la ironía para marcar lo que considera contradicciones en la postura del Gobierno nacional. El diputado de Unión por la Patria y exministro de Defensa publicó un mensaje en sus redes sociales poco después de la cadena nacional presidencial y resumió su posición con una frase: “Bienvenido Milei a la Causa Malvinas”. Rossi reconoció que el discurso significó un acercamiento a la política histórica argentina de defensa de la soberanía sobre las islas, pero cuestionó que el mandatario haya presentado como novedades medidas y decisiones que, según sostuvo, ya tenían antecedentes.
Uno de los principales cuestionamientos de Rossi estuvo relacionado con el anuncio presidencial de avanzar en la aplicación de sanciones contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas. El exministro señaló que Milei decidió aplicar una legislación sancionada en 2011 y consideró que no se trata, por lo tanto, de una herramienta nueva creada por la actual administración. La observación apunta directamente a la forma en que el Gobierno presentó sus anuncios y busca instalar la discusión sobre qué medidas son efectivamente nuevas y cuáles representan la aplicación de instrumentos que ya estaban vigentes.
Rossi también puso el foco en la Base Naval Integrada de Ushuaia, uno de los anuncios centrales realizados por Milei. El Presidente anunció que destinará recursos para fortalecer la infraestructura de Defensa en Tierra del Fuego y avanzar con una base estratégica para incrementar la presencia argentina en el Atlántico Sur. Sin embargo, Rossi recordó que la construcción de esa infraestructura había comenzado en 2022 y sostuvo que el proyecto ya formaba parte de las políticas desarrolladas durante la gestión anterior. De esta manera, buscó cuestionar la idea de que se trate de una iniciativa completamente nueva.
El exfuncionario agregó además una crítica vinculada con el rumbo que tuvo la política de Defensa durante los últimos años. Según su planteo, durante 2024 y 2025 el Gobierno de Milei habría evaluado incluso la posibilidad de desarrollar la base junto con Estados Unidos, mientras que posteriormente se anunciaron nuevas decisiones relacionadas con el proyecto. Rossi también mencionó la venta de terrenos cercanos a la Base Naval como otro elemento que, a su entender, genera contradicciones dentro de la estrategia oficial para fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del territorio nacional.
Otro de los puntos que Rossi destacó fue el reconocimiento realizado por Milei respecto de la población de las islas. El diputado consideró significativo que el Presidente haya abandonado una postura que, según su interpretación, anteriormente otorgaba mayor relevancia al principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. Para Rossi, este cambio representa un acercamiento a la posición histórica de la Argentina sobre la disputa de soberanía. El Gobierno, por su parte, planteó durante la cadena nacional que las Malvinas son argentinas “por historia y por derecho” y rechazó que los isleños puedan utilizar el principio de autodeterminación para definir la soberanía del territorio.
A pesar de sus críticas, Rossi aclaró que considera positivo que el Presidente adopte una posición más cercana a la política tradicional argentina sobre Malvinas. En su mensaje, sostuvo que si Milei finalmente avanza hacia una defensa de la soberanía argentina, ese cambio debe ser valorado. Sin embargo, inmediatamente planteó su principal preocupación: que la política exterior no puede modificarse de acuerdo con las circunstancias políticas o con el estado de ánimo presidencial. Para el dirigente peronista, la cuestión Malvinas requiere una estrategia sostenida y de largo plazo.
La crítica de Rossi se inscribió en una reacción más amplia de distintos sectores de la oposición después del mensaje presidencial. Dirigentes peronistas, de izquierda y algunos referentes radicales cuestionaron el momento elegido por Milei para profundizar su discurso sobre Malvinas y señalaron contradicciones con decisiones adoptadas durante su gestión. Al mismo tiempo, otros dirigentes opositores valoraron el llamado del Presidente a construir una posición común alrededor de la soberanía argentina. La cuestión Malvinas volvió así a generar un debate transversal en el escenario político nacional.
El debate también excedió las fronteras de la política argentina. Luego del discurso presidencial, el Gobierno británico reafirmó su posición sobre las islas y sostuvo que el archipiélago es británico, mientras que Londres calificó de “inquebrantable” su postura respecto de la soberanía. El cruce muestra que las decisiones anunciadas por Milei tienen una dimensión internacional y se producen en un escenario especialmente sensible por las actividades económicas y petroleras que se desarrollan alrededor de las islas.
En este contexto, la frase de Rossi sintetizó una discusión que probablemente continuará durante los próximos meses: si el giro discursivo de Milei representa una modificación profunda de su política exterior o si se trata de la recuperación de instrumentos y posiciones que ya formaban parte de la política argentina. Para el exministro, la incorporación de la Causa Malvinas a la agenda presidencial es positiva, pero debe estar acompañada por una estrategia consistente. “Coherencia, previsibilidad y acciones concretas” son, según Rossi, las condiciones necesarias para que el reclamo argentino no quede limitado a un discurso político.
Fuente: La Nueva Mañana



