El artículo 13 de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA genera una fuerte polémica: según una investigación de La Política Online, permitiría utilizar oro, dólares y otros activos de las reservas como garantía para conseguir financiamiento externo. La oposición advierte que el esquema podría ampliar la capacidad de endeudamiento del Central sin autorización legislativa.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, quedó en el centro de una nueva tormenta política. El punto más cuestionado es el artículo 13, que modifica las facultades del organismo sobre sus reservas y, según denuncian desde la oposición, abre la puerta a utilizarlas como garantía para operaciones financieras en el exterior.
El cambio permitiría que el BCRA utilice oro, divisas y otros activos líquidos de las reservas para respaldar préstamos, operaciones de recompra y otras alternativas de financiamiento. La discusión pasa por un punto clave: el Banco Central podría ampliar sus fuentes de crédito y ofrecer activos de las reservas como respaldo.
La denuncia adquiere mayor peso porque, de acuerdo con la investigación, la modificación también ampliaría las posibilidades del Central para tomar préstamos de bancos internacionales privados y facilitaría la utilización de contratos financieros bajo las condiciones habituales de los mercados internacionales.
En términos políticos, los críticos de la iniciativa sostienen que el paquete construye una suerte de “puerta trasera” para el endeudamiento, porque permitiría al organismo acceder a financiamiento externo utilizando reservas como garantía sin una autorización específica del Congreso.
El debate se conecta además con una de las operaciones más cuestionadas de la gestión de Luis Caputo: el traslado de oro perteneciente a las reservas argentinas al exterior. Según la investigación publicada, el Gobierno reconoció posteriormente que parte del oro había sido trasladado para obtener un rendimiento, pero no informó públicamente cuánto salió del país, dónde quedó depositado ni bajo qué contratos se realizó la operación.
La controversia llegó incluso al recinto durante el tratamiento de la reforma. El oficialismo intentó que el proyecto fuera votado por títulos y no artículo por artículo, mientras que la oposición reclamó separar los puntos considerados más sensibles. El cruce terminó con fuertes discusiones entre Germán Martínez y Martín Menem, al punto de que debió intervenir Cristian Ritondo para destrabar la sesión.
El oficialismo sostiene que la reforma busca fortalecer la autonomía del Banco Central y modernizar sus herramientas de funcionamiento. Sin embargo, la oposición y distintos especialistas cuestionan que detrás del discurso de independencia pueda existir una ampliación significativa de las facultades financieras del organismo.
El punto más sensible es, precisamente, qué puede hacerse con las reservas. Porque si el Central queda habilitado a comprometerlas como respaldo de operaciones financieras, la discusión deja de ser exclusivamente técnica y pasa a tocar directamente el patrimonio que funciona como respaldo del sistema monetario argentino.
La reforma todavía debe atravesar el Senado, donde seguramente el artículo 13 será uno de los principales focos de discusión. La pregunta que queda instalada es incómoda: si el Estado puede comprometer reservas para conseguir financiamiento sin pasar por el Congreso, ¿quién controla realmente el nivel de endeudamiento del Banco Central?
Fuente: LPO



