Un informe de AMSAFE Rosario sostiene que los docentes de Santa Fe perdieron hasta $17,2 millones en menos de tres años al comparar sus ingresos con la inflación. El estudio cuestiona la política salarial de Maximiliano Pullaro y también responsabiliza al Gobierno de Javier Milei por la eliminación del FONID.
La situación salarial de los docentes santafesinos vuelve a encender la discusión política. Un informe elaborado por el secretario general de AMSAFE Rosario, Juan Pablo Casiello, advierte que durante la gestión de Maximiliano Pullaro los trabajadores de la educación sufrieron una fuerte pérdida de poder adquisitivo, que en algunos casos alcanza cifras millonarias.
Según el estudio, titulado “El salario docente en Santa Fe en tiempos de Pullaro y Goity: un análisis del robo a nuestros bolsillos”, la pérdida frente a la inflación acumulada puede llegar hasta el 39% de los haberes. El cálculo toma como referencia los salarios de agosto de 2023 y los compara con la evolución de los precios hasta julio de 2026.
El informe plantea que una de las principales causas fue el incumplimiento de acuerdos paritarios, sumado a incrementos salariales establecidos por decreto que no habrían acompañado la inflación. A esto se agrega un factor nacional: la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) durante la gestión de Javier Milei.
Las cifras presentadas son contundentes. De acuerdo con el relevamiento, una maestra de grado con máxima antigüedad habría perdido $17.293.000, mientras que una profesora con 30 horas cátedra y máxima antigüedad acumularía una pérdida estimada de $23.745.000. En el caso de una directora de primera, el cálculo llega a $32.820.000.
El deterioro también alcanzaría a los jubilados docentes. El informe calcula una pérdida de aproximadamente $15,5 millones para una jubilada con un cargo, mientras que señala que los haberes previsionales llegaron a registrar una caída cercana al 39% frente al ritmo inflacionario.
Desde AMSAFE también cuestionan la utilización de sumas no remunerativas y no bonificables, porque consideran que deterioran la calidad del salario y tienen consecuencias sobre las jubilaciones y la obra social IAPOS. Entre los adicionales mencionados aparece un monto de $100.000 correspondiente al FOPCID.
Otro de los problemas señalados es el achatamiento de la escala salarial. Según el informe, la diferencia entre un docente que recién comienza y otro con 30 años de antigüedad sería de apenas 23,7%, pese a que la bonificación teórica por antigüedad debería alcanzar el 120%. También se cuestiona la diferencia salarial entre los distintos niveles jerárquicos.
El impacto, según el gremio, no queda solamente en el bolsillo. Casiello advierte sobre una creciente pérdida de atractivo de la carrera docente, dificultades para conseguir reemplazantes y trabajadores obligados a sumar horas, empleos adicionales o changas para completar sus ingresos. El informe señala que un maestro inicial, sin adicionales, apenas alcanza alrededor de un millón de pesos reales.
El conflicto vuelve a poner bajo la lupa la política educativa de Pullaro y su relación con el Gobierno nacional. Mientras el Ejecutivo santafesino sostiene su propia estrategia salarial, desde el gremialismo cuestionan que las decisiones provinciales y nacionales terminen descargando el costo del ajuste sobre los trabajadores.
La denuncia llega además en un contexto de fuerte tensión entre los docentes santafesinos y el Gobierno provincial. Para AMSAFE, no se trata simplemente de una discusión porcentual: detrás de los números hay pérdida de salario, deterioro jubilatorio y docentes obligados a trabajar cada vez más para ganar relativamente menos.



