La administración provincial cuestionó duramente a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) por autorizar el ingreso de la embarcación.
En medio de una creciente tensión institucional, el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur expresó su más enérgico repudio ante la reciente operación de un buque petrolero con bandera del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el puerto de la ciudad de Ushuaia.
El hecho generó un fuerte cortocircuito político debido a que la terminal portuaria se encuentra actualmente sustraída de la órbita provincial tras la intervención dispuesta por la administración nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), una medida cuya legalidad ya fue objetada por la Provincia en el plano judicial.
Desde el Ejecutivo fueguino calificaron la situación de “inadmisible”, señalando la contradicción de permitir la recalada de una embarcación británica en la capital de un territorio cuya soberanía se encuentra usurpada en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes.
Los cuatro reclamos centrales de Tierra del Fuego al Gobierno
Ante la gravedad institucional del episodio, el Gobierno provincial emitió un comunicado oficial fijando una postura intransigente y detallando una serie de exigencias al poder central:
- Explicaciones inmediatas: Se reclamó al Gobierno nacional que informe públicamente bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación de un buque de la potencia ocupante en un puerto insular argentino.
- Cese de la intervención: Exigieron la restitución inmediata de la administración del puerto a manos de la Provincia, ratificando el avance de las acciones judiciales contra la medida nacional.
- Defensa de los recursos: La administración local advirtió que no permanecerá pasiva frente a decisiones unilaterales que afecten la autonomía provincial y los intereses estratégicos en el Atlántico Sur.
- Convocatoria a la unidad: Hicieron un llamado abierto a los poderes públicos, a las fuerzas políticas y a la ciudadanía para blindar el carácter estratégico del puerto fueguino y evitar que la soberanía quede reducida a meras declaraciones retóricas.
“La soberanía se ejerce en todos los ámbitos posibles y no se defiende desplazando a Tierra del Fuego del control de su puerto estratégico para después administrarlo de espaldas a los intereses soberanos”, sentenciaron desde la provincia austral.
Fuente: Minuto Uno



