La periodista independiente Agustina Sosa reveló en Enfoque SUTE una serie de situaciones que vuelven a poner bajo la lupa al municipio de Río Segundo. Cheques rechazados, gastos con una tarjeta corporativa durante una licencia y una investigación sobre las cuentas municipales forman parte de un escenario que abre nuevos interrogantes políticos.
La situación política en Río Segundo suma un nuevo capítulo y vuelve a poner el foco sobre la gestión de Darío Chesta. En una entrevista con Enfoque SUTE, la periodista independiente Agustina Sosa expuso una serie de hechos que, según explicó, están siendo investigados y denunciados, y que plantean interrogantes sobre el manejo de los recursos públicos y la situación financiera del municipio.
Uno de los puntos más llamativos señalados por Sosa es el uso de una tarjeta corporativa del municipio mientras Chesta se encontraba de licencia. Según la documentación que mencionó durante la entrevista, aparecen consumos realizados durante ese período en supermercados, carnicerías, restaurantes y comercios vinculados a bebidas. La periodista remarcó que no se trataría de una tarjeta abonada con fondos personales del intendente, sino con recursos provenientes del municipio.
El dato adquiere mayor relevancia por otra cuestión: la licencia de Chesta estaba prevista hasta septiembre, pero el intendente regresó a Río Segundo de manera repentina. De acuerdo con el relato de Sosa, el regreso se produjo después de que el Concejo Deliberante comenzara a avanzar sobre una investigación relacionada con la situación financiera municipal.
En ese contexto aparecen cheques rechazados por falta de fondos. Según Sosa, distintos proveedores comenzaron a reclamar por cheques devueltos y algunos de esos documentos llevaban las firmas de Darío Chesta y del actual secretario de Economía, Franco Tisera Maximovic. La periodista explicó que esta situación generó preocupación entre proveedores y dirigentes políticos locales.
El escenario se habría complicado todavía más cuando el intendente interino comenzó a impulsar un expediente para conocer con mayor precisión la situación financiera del municipio. Según la explicación brindada por Sosa, esa investigación podía permitir determinar el estado de las cuentas y eventualmente detectar irregularidades. En ese momento, siempre de acuerdo con su relato, Chesta habría regresado a la intendencia en menos de 24 horas.
Pero la historia no terminó allí. Sosa afirmó que, tras el regreso de Chesta, se produjo un bloqueo al ingreso de integrantes del gobierno interino a la Municipalidad, mientras continuaban las denuncias y cuestionamientos sobre la administración de los recursos públicos.
Hay además otro elemento que la periodista puso sobre la mesa: el cambio hacia el cheque electrónico, impulsado durante la gestión interina. Según explicó, este mecanismo permite una mayor trazabilidad de las operaciones, es decir, conocer el origen y destino de los fondos involucrados.
El caso, entonces, abre una serie de preguntas políticas que exceden la interna municipal: ¿por qué Chesta regresó anticipadamente de su licencia? ¿Qué información buscaba determinar el expediente financiero? ¿Qué explicación tienen los consumos realizados con fondos municipales durante su licencia? ¿Cuál es la situación real de las cuentas de Río Segundo?
Por el momento, estas cuestiones forman parte de denuncias, investigaciones y declaraciones realizadas por la periodista entrevistada, y deberán ser esclarecidas por los organismos correspondientes. Pero el impacto político ya está instalado: en Río Segundo, la discusión dejó de ser solamente quién conduce el municipio y pasó a concentrarse en una pregunta mucho más incómoda: qué ocurrió con los recursos públicos mientras nadie parecía dispuesto a explicar las cuentas.
Fuente: entrevista a la periodista independiente Agustina Sosa en Enfoque SUTE.



