El diputado José Luis Espert reapareció públicamente con un extenso descargo en el que buscó responder a las acusaciones y cuestionamientos que lo rodean. “No pido que me crean, solo que me lean”, expresó al presentar su defensa y volver a quedar en el centro de la discusión política.
El exdiputado de La Libertad Avanza presentó su escrito ante el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, en el marco de la investigación por presunto lavado de activos relacionada con una transferencia de 200 mil dólares recibida desde una cuenta vinculada al empresario Federico “Fred” Machado. La presentación incluyó 65 páginas de descargo y 76 páginas de anexos, alcanzando un total de 141 páginas de documentación.
Espert rechazó la totalidad de los puntos de la imputación y solicitó su sobreseimiento. De manera subsidiaria, pidió la falta de mérito. Su principal argumento es que los 200 mil dólares recibidos correspondieron al pago de un contrato de consultoría que, según su defensa, fue firmado en 2019 y cuenta con documentación, correos electrónicos y otros elementos incorporados al expediente.
La investigación analiza el recorrido de esos fondos, su ingreso posterior a la Argentina, retiros de efectivo y operaciones posteriores, entre ellas la compra de vehículos y una inversión inmobiliaria. También se investiga el presunto origen ilícito del dinero y una posible maniobra de ocultamiento vinculada a cuestiones societarias, contables e impositivas. Espert sostiene que las acusaciones carecen de pruebas suficientes.
Uno de los ejes de la defensa está relacionado con el vínculo con Machado. Espert afirmó que, al momento de firmar el contrato y recibir el dinero, desconocía las actividades ilícitas por las que posteriormente el empresario quedó involucrado en investigaciones judiciales. Según su descargo, la documentación conocida sobre esas acusaciones surgió con posterioridad a las operaciones que hoy son objeto de investigación.
El dirigente también intentó refutar la hipótesis de que hubiera existido una maniobra de lavado de dinero. En sus publicaciones sostuvo que los fondos ingresaron a una cuenta a su nombre y cuestionó que se pueda hablar de lavado si, según su versión, el dinero nunca regresó a Machado ni fue ocultado mediante terceros. La fiscalía y la Justicia deberán evaluar ahora esos argumentos junto con el resto de la prueba reunida en el expediente.
En su descargo público, difundido a través de la red social X, Espert afirmó haber respondido “todo, punto por punto, con documentos”. Allí lanzó la frase que dio título a su reaparición: “No pido que me crean. Solo que me lean”, y reclamó que la causa sea analizada a partir de las pruebas incorporadas al expediente y no desde “prejuicios ni conjeturas”.
El caso mantiene una fuerte repercusión política porque Espert fue una de las figuras centrales de La Libertad Avanza y el vínculo con Machado provocó un fuerte impacto sobre su carrera. La presentación judicial representa ahora su intento más amplio de responder formalmente a las acusaciones y reconstruir su versión sobre el origen y el destino de los 200 mil dólares que están bajo investigación.
La decisión final quedará en manos de la Justicia. Mientras Espert insiste en que se trató de un contrato de consultoría legítimo y reclama el cierre de la causa, la investigación continuará con el análisis de la documentación y de los movimientos financieros cuestionados. El descargo de 141 páginas marca, así, una nueva etapa en el expediente y en la estrategia pública del exdiputado para defenderse de las acusaciones por presunto lavado de activos.
Con ayuda de Política Argentina



