Neuquén se consolidó como la única provincia argentina que logró aumentar la cantidad de empresas durante el último año, en un contexto nacional marcado por el cierre de firmas y la caída del empleo privado. El dato vuelve a poner en primer plano el impacto de Vaca Muerta y de la actividad energética sobre la economía provincial.
Los datos corresponden a mayo de 2026 y muestran un contraste marcado con el resto del país. Mientras Neuquén sumó 13 empresas empleadoras respecto de mayo de 2025, equivalente a un crecimiento interanual del 0,1%, a nivel nacional se registraron 477.463 firmas empleadoras activas del sector privado, un 3,3% menos que un año antes. En términos absolutos, Argentina perdió 16.422 empresas en ese período.
El relevamiento, elaborado por Politikon Chaco a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, ubicó a Neuquén como la única de las 24 jurisdicciones del país con saldo positivo en la comparación interanual. El crecimiento es reducido en términos porcentuales, pero adquiere relevancia por producirse en medio de una retracción generalizada del tejido empresarial.
El principal factor detrás de este desempeño es el desarrollo de Vaca Muerta y toda la actividad económica que se genera alrededor de la explotación de hidrocarburos no convencionales. La expansión petrolera y gasífera impulsa no solo a las grandes compañías energéticas, sino también a empresas proveedoras de servicios, transporte, construcción, logística y otros sectores vinculados de manera directa o indirecta con la actividad.
El escenario neuquino contrasta con la situación que atraviesa buena parte del sector privado argentino. La caída registrada en mayo significó, además, la continuidad de una tendencia negativa: el país acumuló 27 meses consecutivos de descensos interanuales en la cantidad de empresas empleadoras activas, según el relevamiento difundido.
Si se amplía el período de análisis hasta noviembre de 2023, el panorama también mantiene a Neuquén como una excepción. Desde entonces y hasta mayo de 2026, el número de empresas empleadoras del país cayó un 6%, con la desaparición de 30.385 firmas. En Neuquén, en cambio, el crecimiento acumulado fue del 1,7%, con 148 empresas más.
La evolución provincial refleja el peso creciente que adquirió Vaca Muerta dentro de la economía argentina. El desarrollo energético permitió sostener un nivel de actividad diferencial en Neuquén frente a provincias donde la caída del consumo, la retracción industrial y las dificultades financieras golpearon con mayor fuerza a las pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo, el dato también expone una fuerte concentración del crecimiento. Mientras una sola provincia logró aumentar su cantidad de empresas empleadoras, el resto de las jurisdicciones registró caídas en la comparación interanual. Esto plantea interrogantes sobre la capacidad de otros sectores de la economía para generar nuevas firmas y sostener el empleo privado fuera del complejo energético.
Neuquén aparece así como la gran excepción dentro de un mapa productivo marcado por la pérdida de empresas. El impulso de Vaca Muerta permitió a la provincia sumar compañías mientras el país perdió más de 16.000 empleadores en apenas un año. El desafío hacia adelante será determinar si este crecimiento puede mantenerse y, al mismo tiempo, si otras regiones y actividades económicas logran revertir una tendencia nacional que continúa mostrando señales de deterioro en el entramado empresarial.
Fuente: Noticias Argentinas



