El secretario general de la Sociedad de Obreros Panaderos de Córdoba Capital y zona de actuación habló sobre la crisis interna que atraviesa el gremio, la falta de inspectores para controlar las condiciones laborales y una negociación paritaria que lleva entre cuatro y cinco meses sin resolución. También cuestionó las trabas que, según denunció, enfrenta la organización ante distintos organismos.
La Sociedad de Obreros Panaderos de Córdoba Capital y zona de actuación atraviesa un complejo escenario interno que, según explicó su secretario general, Raúl Farías, está afectando el funcionamiento de la organización y dificultando la tarea de representación de los trabajadores.
En diálogo con Multimedio Mordisquito, Farías explicó que actualmente existe una división dentro de la comisión directiva. Según su relato, un sector de la conducción se vinculó con un estudio de abogados y pasó a conformar la oposición dentro del sindicato.
“Estamos en la lucha con un estudio de abogados que nos hace la oposición, que dividió la comisión directiva”, afirmó Farías. Según detalló, el sector que conduce cuenta con “la mitad más uno” de la comisión, mientras que el espacio opositor tiene una representación menor.
Para el secretario general, esta disputa interna no quedó limitada a la organización sindical, sino que también generó dificultades en distintas gestiones ante organismos provinciales, nacionales y entidades bancarias.
“Nos tienen con las manos atadas”
Uno de los principales problemas señalados por Farías está relacionado con la falta de inspectores para recorrer las empresas y controlar las condiciones laborales de los trabajadores panaderos.
El secretario general aseguró que el sindicato solicitó las herramientas necesarias para poder realizar esas tareas, pero que no cuenta con los inspectores correspondientes.
“Nos tienen con las manos atadas y no podemos hacer nada porque no tenemos inspectores”, sostuvo.
Según explicó, los representantes sindicales no pueden realizar determinadas tareas de fiscalización por sus propios medios. Esto, afirmó, termina generando una situación en la que los trabajadores cuestionan al sindicato por no intervenir frente a determinados problemas, cuando desde la conducción aseguran que no cuentan con las herramientas necesarias.
Reclamos por las condiciones laborales
Farías también fue consultado sobre las condiciones de trabajo en las panaderías y si se registran situaciones de abuso por parte de los empleadores.
“Siempre hay”, respondió el secretario general, al señalar que la falta de controles dificulta la intervención del sindicato.
Para Farías, uno de los principales problemas es que la organización no puede desarrollar plenamente su tarea de inspección y acompañamiento en los establecimientos. Por eso, uno de sus principales reclamos a las autoridades es que se destrabe esta situación.
Entre cuatro y cinco meses sin aumento
A la falta de inspecciones se suma el conflicto salarial. Farías aseguró que los trabajadores panaderos llevan entre cuatro y cinco meses reclamando una recomposición salarial sin poder avanzar en una paritaria.
El secretario general calificó como “crítica” la situación del sector y explicó que el problema se vuelve cada vez más difícil de sostener porque los precios continúan aumentando mientras los salarios permanecen sin una actualización.
“La cuestión del trabajador panadero está muy crítica”, afirmó.
La falta de una actualización salarial, según planteó, genera además un creciente malestar entre los trabajadores, que reclaman respuestas frente al deterioro de su poder adquisitivo.
“El trabajador panadero es el que paga las consecuencias”
Consultado sobre la actualidad del sector, Farías sostuvo que no observa un cierre significativo de panaderías. Por el contrario, señaló que continúan abriendo nuevos establecimientos.
Sin embargo, cuestionó las condiciones en las que se desarrolla la actividad y afirmó que, desde su perspectiva, el trabajador termina pagando las consecuencias.
Según planteó, mientras los empleadores continúan desarrollando sus negocios, son los trabajadores quienes soportan el impacto de los bajos salarios y las dificultades laborales.
El pedido de Farías a las autoridades
Frente a esta situación, el secretario general dejó un mensaje dirigido a las autoridades provinciales y reclamó que se generen las condiciones necesarias para que el sindicato pueda volver a desarrollar plenamente sus funciones.
“Que traten de solucionarnos un poquito el problema para darnos las herramientas para poder trabajar y poder salir a la calle a trabajar como corresponde nosotros como sindicalistas”, expresó.
El pedido apunta principalmente a recuperar la posibilidad de realizar inspecciones y fortalecer la presencia del sindicato en los establecimientos laborales.
“Que vengan un poquito más al sindicato”
Farías también se dirigió a los afiliados que manifiestan preocupación o descontento frente a la situación del gremio.
El secretario general pidió que los trabajadores se acerquen a la organización para conocer de primera mano el conflicto interno y las dificultades que atraviesa actualmente la conducción.
“Deberían venir un poquito más al sindicato para asesorarse un poquito mejor y saber cuál es la realidad en la que nosotros estamos pasando”, sostuvo.
Para Farías, la participación de los afiliados es fundamental para fortalecer la organización y acompañar los reclamos que el gremio lleva adelante.
Un mensaje al Presidente
Sobre el final de la entrevista, el secretario general fue consultado sobre qué mensaje le dejaría al presidente de la Nación frente a la situación de los trabajadores.
La respuesta fue contundente: “Yo creo que al Presidente no le podemos decir nada porque no escucha a nadie”.
Mientras continúa la disputa interna en la Sociedad de Obreros Panaderos de Córdoba Capital y zona de actuación, Raúl Farías reclama herramientas para poder desarrollar la tarea sindical, recuperar la capacidad de inspección y avanzar en una negociación paritaria que lleva meses sin resolución.
Desde la conducción, el planteo es que los trabajadores puedan contar con representación efectiva en sus lugares de trabajo y que las autoridades intervengan para destrabar las dificultades que, según denuncian, hoy mantienen al gremio con “las manos atadas”.
Fuente: Multimedio Mordisquito



