Más de 27 mil personas jubiladas regresaron a la actividad laboral desde la asunción del presidente Javier Milei, según un informe elaborado por la Universidad Nacional de Avellaneda. El estudio advierte además que más de un millón de jubilados mantiene deudas y describe un escenario de creciente presión económica sobre los adultos mayores.
La situación económica de los jubilados volvió a quedar en el centro del debate a partir de un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), que reveló que más de 27 mil personas jubiladas tuvieron que regresar al mercado laboral desde el inicio del actual gobierno nacional. El fenómeno refleja una realidad cada vez más visible: personas que, luego de finalizar su vida laboral activa, deben buscar una nueva fuente de ingresos para complementar haberes que resultan insuficientes frente al costo de vida y a los gastos cotidianos.
El estudio también advierte que más de un millón de jubilados arrastra deudas, una situación que expone las dificultades económicas que atraviesa una parte importante de este sector. Los gastos en alimentos, medicamentos, servicios, alquileres y otras necesidades básicas representan una presión cada vez mayor sobre los ingresos de los adultos mayores, que en muchos casos recurren al crédito, a préstamos o a la ayuda de familiares para poder sostener su economía mensual.
El regreso al mercado laboral no es una situación prohibida por el sistema previsional argentino. Una persona jubilada puede volver a trabajar, tanto en relación de dependencia como de manera autónoma, y continuar percibiendo su jubilación, aunque debe realizar los aportes y contribuciones correspondientes según la modalidad laboral. Sin embargo, los datos analizados por el informe ponen el foco en la diferencia entre quienes regresan a trabajar por elección y quienes lo hacen impulsados por la necesidad económica.
La discusión sobre los ingresos previsionales se produce en un contexto en el que los haberes se actualizan mensualmente de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor, según el mecanismo establecido por el Decreto 274/2024. Para julio de 2026, ANSES fijó el haber mínimo garantizado en $411.989,33, aunque la situación concreta de cada jubilado depende también de otros ingresos, bonos y de la evolución de los gastos esenciales.
Uno de los principales problemas señalados por distintos sectores vinculados a los adultos mayores es que una actualización basada en la inflación no necesariamente resuelve las dificultades cuando determinados gastos tienen una evolución superior o impactan con mayor fuerza sobre este grupo. Medicamentos, servicios de salud, alimentos y vivienda representan una proporción significativa del presupuesto de muchos jubilados, por lo que cualquier aumento en estos rubros puede afectar directamente su capacidad de compra.
El informe de la UNDAV, citado por Página/12, sostiene que la crisis de los adultos mayores atraviesa una situación particularmente compleja y vincula el crecimiento del endeudamiento con la necesidad de cubrir gastos corrientes. En ese escenario, volver a trabajar aparece para miles de jubilados como una estrategia para completar ingresos y afrontar compromisos económicos que no pueden cubrir únicamente con el haber previsional.
La situación plantea además un desafío para el mercado laboral. Las personas jubiladas que buscan empleo pueden hacerlo a través de trabajos registrados, actividades autónomas o modalidades informales, dependiendo de sus posibilidades y condiciones. La normativa nacional contempla la posibilidad de compatibilizar la jubilación con una nueva actividad laboral, aunque el regreso al trabajo implica nuevamente obligaciones vinculadas a aportes y contribuciones previsionales.
El dato de los más de 27 mil jubilados que volvieron a trabajar desde el cambio de gobierno se suma así a otros indicadores que reflejan la situación económica de los adultos mayores. El debate no se limita únicamente al monto de la jubilación, sino que incluye el poder adquisitivo real, el acceso a medicamentos, el endeudamiento y la posibilidad de cubrir las necesidades básicas sin tener que volver al mercado laboral después de haber alcanzado la edad de retiro.
Con más de un millón de jubilados endeudados y decenas de miles de personas que regresaron a la actividad laboral, el informe vuelve a instalar una discusión de fuerte impacto social y político. Mientras el Gobierno nacional sostiene su política de equilibrio fiscal y actualización de haberes mediante el esquema vigente, los datos sobre empleo y endeudamiento muestran una realidad que afecta directamente a uno de los sectores más vulnerables frente al aumento del costo de vida. La evolución de estos indicadores será clave para medir cómo continúa la situación económica de los jubilados durante los próximos meses.



