La Dirección General de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de Córdoba intervino y decomisó juguetes infantiles conocidos como “Squeezy Dumpling” o “Squishies” tras detectar posibles altos niveles de benceno, una sustancia considerada nociva para la salud. Durante los controles también se constataron fallas en el etiquetado, falta de información sobre los materiales y ausencia de certificaciones de seguridad.
La Provincia de Córdoba ordenó retirar preventivamente de la venta una serie de juguetes infantiles importados luego de que controles oficiales detectaran posibles riesgos para la salud y diversas irregularidades en su comercialización. La medida alcanzó a productos conocidos como “Squeezy Dumpling” o “Squishies”, que fueron intervenidos y decomisados en jugueterías y otros locales comerciales de la provincia. La actuación fue llevada adelante por la Dirección General de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, en el marco de sus tareas de fiscalización.
Según la información difundida, una de las principales alertas surgió por la posible presencia de altos niveles de benceno. Se trata de una sustancia considerada nociva y asociada a riesgos para la salud, por lo que las autoridades resolvieron actuar de manera preventiva y retirar los productos de las góndolas mientras avanzan las actuaciones correspondientes. La medida se fundamentó en la protección de la salud y la seguridad de los consumidores, especialmente teniendo en cuenta que se trata de artículos destinados al uso infantil.
El operativo no se limitó únicamente a la posible presencia de componentes peligrosos. Durante las inspecciones, los agentes también detectaron irregularidades vinculadas con el etiquetado y la información que deben tener los productos comercializados en el país. Entre los problemas constatados aparecieron envases redactados íntegramente en idioma extranjero, artículos sin etiquetado adecuado y ausencia de datos fundamentales sobre su composición y materiales de fabricación.
Las autoridades también advirtieron sobre la falta de certificaciones y sellos de seguridad exigidos por la normativa vigente. Este tipo de información resulta clave para que los consumidores puedan conocer el origen del producto, los materiales utilizados, las condiciones de uso y la edad recomendada. La ausencia de esos requisitos, especialmente en artículos destinados a niños y niñas, fue considerada una irregularidad que motivó la intervención y el retiro preventivo de la mercadería.
De acuerdo con la información oficial difundida a través de los medios, los procedimientos incluyeron la intervención de los productos, su retiro inmediato de las góndolas y la prohibición preventiva de su comercialización. La decisión se tomó mientras se evalúan las condiciones de seguridad de los juguetes y su adecuación a las normas que regulan la venta de este tipo de productos en el mercado argentino.
El caso también se inscribe en un contexto de alertas y retiros de productos similares registrados en otros países. La posible presencia de sustancias peligrosas en juguetes blandos o de manipulación frecuente generó medidas de control en distintos mercados, y Córdoba decidió reforzar las fiscalizaciones sobre los productos que ingresan a los comercios locales. La preocupación se centra particularmente en la exposición de menores a materiales cuya composición no se encuentra correctamente informada o certificada.
Desde Defensa del Consumidor instaron además a los proveedores y comerciantes a retirar voluntariamente de la venta aquellos productos que no cuenten con un etiquetado adecuado, trazabilidad sobre su importación y las certificaciones correspondientes. La intención es reforzar la responsabilidad de toda la cadena comercial y evitar que artículos que no cumplen con los requisitos legales continúen llegando a las manos de los consumidores.
Ante esta situación, las autoridades recomendaron a quienes compren juguetes verificar cuidadosamente la información incluida en los envases. Entre los puntos a tener en cuenta figuran el nombre del producto, el país de origen, la composición de los materiales, las certificaciones de seguridad y las indicaciones sobre la edad recomendada para su utilización. También resulta fundamental que el rotulado esté disponible en idioma español, para que los consumidores puedan acceder a la información necesaria antes de realizar la compra.
La intervención realizada en Córdoba vuelve a poner el foco sobre los controles de seguridad de los productos importados y la importancia de verificar qué artículos llegan al mercado local. Mientras continúan las actuaciones, los “Squeezy Dumpling” o “Squishies” alcanzados por los procedimientos fueron retirados preventivamente de la venta. El caso generó una nueva advertencia para las familias y para los comercios: en los productos destinados a niños y niñas, el cumplimiento de las normas de seguridad y la correcta información al consumidor son requisitos fundamentales.



