La discusión por la reforma de la Ley de Tierras atraviesa horas de máxima tensión política. Entre llamados telefónicos, negociaciones de último momento y un poroteo que cambia casi de hora en hora, el oficialismo intenta reunir los votos necesarios para aprobar el proyecto este jueves en el Senado, mientras crecen las especulaciones sobre un posible empate que podría obligar a definir la votación desde la Presidencia de la Cámara.
En ese escenario, Javier Milei modificó en las últimas horas el cronograma de su gira internacional. Según pudo saber este medio de fuentes parlamentarias, la decisión fue interpretada en el Congreso como una maniobra destinada a evitar que la vicepresidenta Victoria Villarruel deba quedar expuesta en una eventual definición por desempate.
Originalmente, desde Casa Rosada se había informado que el Presidente viajaría el viernes para participar de la asunción del nuevo mandatario colombiano, Abelardo de la Espriella, y posteriormente visitaría Ecuador para mantener actividades oficiales con Daniel Noboa. Sin embargo, el itinerario fue alterado: Milei partirá el miércoles por la noche hacia Ecuador, permanecerá allí durante el jueves —día de la sesión— y luego continuará viaje hacia Colombia.
La modificación no pasó inadvertida en el Senado. Como el Presidente estará fuera del país, Villarruel quedará a cargo del Poder Ejecutivo y, por disposición constitucional, no podrá presidir la sesión en la Cámara alta. De esa manera, también quedará imposibilitada de emitir un eventual voto de desempate.
El cambio de agenda ocurre además en medio de una relación política cada vez más distante entre Milei y Villarruel, atravesada por diferencias públicas y una creciente desconfianza dentro del oficialismo. En ese contexto, la posibilidad de que la vicepresidenta definiera una votación de alto impacto político aparecía como un escenario que la Casa Rosada buscó evitar.
El proyecto oficial propone modificar el régimen vigente sobre la propiedad de tierras rurales en manos extranjeras. La iniciativa originalmente impulsada por el Ministerio de Desregulación, encabezado por Federico Sturzenegger, contemplaba eliminar completamente los límites actuales. Sin embargo, durante las negociaciones en el Senado, la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich, acercó posiciones con sectores de la denominada oposición dialoguista y el texto pasó a establecer un nuevo tope del 25%, por encima del 15% previsto por la legislación vigente.
A pocas horas del debate, ningún bloque se anima a dar un resultado definitivo. Según el momento en que se consulte a los distintos despachos, el oficialismo aparece con una diferencia de uno o dos votos, mientras que otros cálculos hablan de un escenario de empate en 35 votos por lado, con dos ausencias previstas.
Hasta el momento, el oficialismo contabiliza alrededor de 32 apoyos, entre los senadores de La Libertad Avanza, parte del radicalismo y el PRO. Del otro lado, Unión por la Patria, Alejandra Vigo y legisladores provinciales ya anticiparon su rechazo. La definición terminará dependiendo de un reducido grupo de senadores que aún no hicieron pública su posición y mantienen abiertas las negociaciones hasta último momento.
En ese marco, el cambio de agenda presidencial terminó agregando un nuevo capítulo a una sesión que ya se anticipaba cargada de tensión política y que, además del debate sobre la extranjerización de las tierras, volverá a poner bajo la lupa la relación entre Javier Milei y Victoria Villarruel.



