El director del Banco de Córdoba (Bancor), Hernán Lacunza, sorprendió con una definición política al reconocer que le gustaría competir por la Presidencia de la Nación. Sus declaraciones, realizadas en medio del proceso de reconfiguración del PRO y del escenario preelectoral, volvieron a poner el foco sobre el vínculo entre el oficialismo cordobés y sectores del macrismo.
El escenario político cordobés sumó un nuevo capítulo luego de que Hernán Lacunza, actual director del Banco de Córdoba y exministro de Economía durante la presidencia de Mauricio Macri, reconociera públicamente que le gustaría llegar a la Presidencia de la Nación. La afirmación generó repercusiones tanto en el oficialismo provincial como dentro del PRO, donde comienza a definirse el armado con vistas a las próximas elecciones.
Lacunza asumió recientemente como integrante del directorio de Bancor, cargo al que llegó con el respaldo del gobernador Martín Llaryora. Desde el Centro Cívico remarcan que su incorporación responde a un perfil técnico y económico, aunque sus recientes declaraciones instalaron inevitablemente una lectura política sobre su futuro y sobre el vínculo entre el cordobesismo y dirigentes del macrismo.
Durante una entrevista, el economista sostuvo que el PRO debería presentar un candidato propio en las próximas elecciones presidenciales y, al ser consultado sobre una eventual postulación personal, admitió que la idea le resulta atractiva. Sin confirmar una candidatura, dejó abierta la posibilidad de participar en la discusión política nacional si las circunstancias lo permiten.
Sus dichos alimentaron las especulaciones sobre el acercamiento entre el Gobierno de Córdoba y distintos referentes del PRO, una relación que en los últimos meses se fortaleció en algunos temas vinculados a la gestión y al diálogo institucional. No obstante, desde el oficialismo provincial insisten en que Lacunza no forma parte del esquema político del gobernador y que su función en Bancor responde exclusivamente a su experiencia en materia económica.
En el plano nacional, el dirigente también defendió la necesidad de construir una alternativa competitiva dentro del espacio amarillo y consideró que la discusión sobre los liderazgos debe comenzar cuanto antes. Para Lacunza, el desafío será consolidar una propuesta capaz de ofrecer previsibilidad económica y gobernabilidad en un contexto de alta incertidumbre.
Las declaraciones llegan en un momento de fuerte movimiento político, con distintos espacios iniciando el armado de estrategias de cara a las próximas elecciones. Tanto el oficialismo nacional como las principales fuerzas opositoras comenzaron a delinear posibles alianzas y candidaturas, mientras las provincias buscan posicionar a sus principales dirigentes en el escenario nacional.
En Córdoba, la incorporación de figuras provenientes de distintos sectores políticos a organismos provinciales fue interpretada por algunos analistas como una muestra de la estrategia de amplitud impulsada por Martín Llaryora. Sin embargo, el Gobierno provincial evitó vincular las aspiraciones personales de Lacunza con la agenda política del Ejecutivo.
Por ahora, la posibilidad de una candidatura presidencial de Hernán Lacunza aparece como una expresión de deseo más que como un proyecto político concreto. Sin embargo, sus declaraciones reavivaron el debate sobre los liderazgos que buscarán protagonismo en la política argentina durante los próximos años y volvieron a colocar a Córdoba dentro de las conversaciones nacionales.
Fuente: El Alfil



