Un informe del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) advirtió sobre el deterioro del mercado laboral argentino. Según el estudio, más del 90% de las personas que consiguieron empleo durante el último año necesita trabajar más horas para llegar a fin de mes, en un contexto marcado por el crecimiento de la informalidad y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El relevamiento sostiene que, mientras el empleo formal continúa reduciéndose, la mayor parte de los nuevos puestos de trabajo corresponde a ocupaciones informales, ya sea en relación de dependencia o como trabajadores independientes. Esta dinámica permitió contener el aumento del desempleo, pero al mismo tiempo profundizó la precarización laboral y la caída de los ingresos reales.
De acuerdo con el CETyD, entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 la informalidad laboral alcanzó el 44,2%, reflejando un cambio en la composición del mercado de trabajo. El informe remarca que la mayor parte de quienes lograron insertarse laboralmente lo hizo en actividades con bajos salarios, escasa estabilidad y menores niveles de protección social.
Uno de los datos más preocupantes indica que más del 90% de los 213.000 trabajadores que consiguieron empleo en el último año necesita trabajar más horas para incrementar sus ingresos. Sin embargo, en un escenario de consumo debilitado y escasa demanda, muchos no logran conseguir jornadas adicionales ni aumentar sus ventas, lo que se traduce en un crecimiento de la subocupación.
El informe también advierte que cada vez más integrantes de un mismo hogar se incorporan al mercado laboral para complementar los ingresos familiares. Como consecuencia, la tasa de actividad alcanzó el 48,6%, uno de los niveles más altos de los últimos años. Para los investigadores, este fenómeno no responde a una mejora de las condiciones económicas, sino a la necesidad de compensar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
En materia salarial, los datos oficiales muestran que la remuneración media registró una suba nominal interanual del 31,6%, mientras que la remuneración mediana aumentó 28,1%. Ambas variaciones quedaron por debajo de la inflación interanual de marzo, que alcanzó el 32,6%, consolidando una nueva pérdida del salario real.
La percepción de los trabajadores refleja esa situación. Un estudio citado por el informe señala que el 61% de los encuestados asegura que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. Otro 24,3% afirma que llega con lo justo a fin de mes, sin posibilidades de ahorro, mientras que apenas el 13% sostiene que puede cubrir todos sus gastos y guardar parte de sus ingresos. Además, el 86,1% considera que su salario continúa perdiendo frente a la inflación.
Los resultados del estudio exponen las dificultades que atraviesa el mercado laboral argentino, donde el crecimiento del empleo no necesariamente se traduce en una mejora de las condiciones de vida. Para los especialistas, la expansión de puestos de trabajo informales y de bajos ingresos plantea un desafío para la recuperación del poder adquisitivo y la calidad del empleo, en un contexto donde cada vez más trabajadores necesitan multiplicar sus horas de actividad para sostener la economía de sus hogares.
Con ayuda de Minuto Uno



